El Estadio Azteca, ahora denominado Estadio Banorte, reabrirá este sábado como uno de los recintos más modernos de América Latina, tras una millonaria remodelación que lo prepara para el Mundial de 2026 y lo posiciona como un espacio multifuncional para espectáculos deportivos y de entretenimiento.
El inmueble contará con una nueva cancha híbrida de alta tecnología, ampliación de aforo a 87 mil espectadores, red wifi de alta velocidad en todo el estadio, así como sistemas renovados de iluminación y sonido. Además, incorpora zonas hospitality con oferta gastronómica y de esparcimiento, enfocadas en mejorar la experiencia del público en comodidad y conectividad.
A un día de su reinauguración, aún se realizan trabajos finales, principalmente en áreas de lujo y detalles estéticos. La cancha ya está lista para el partido entre México y Portugal, mientras que los asistentes estrenarán butacas nuevas y acceso a conectividad mediante más de mil antenas distribuidas en el recinto.
El renovado estadio será sede de la inauguración del Mundial 2026, marcando su tercera ocasión como anfitrión de una Copa del Mundo. Este proyecto fue financiado con un préstamo de más de dos mil millones de pesos gestionado por Grupo Ollamani, con el objetivo de cumplir los estándares de la FIFA y modernizar el histórico recinto.
Construido en 1966 por los arquitectos Pedro Ramírez y Rafael Mijares, el estadio ha sido escenario de momentos icónicos del futbol, como los títulos de Pelé en 1970 y Diego Maradona en 1986. Tras años de rezago frente a estadios más modernos, la renovación busca devolverle protagonismo a nivel internacional.
Con esta transformación, el coloso de Santa Úrsula también ampliará su rentabilidad al albergar partidos de la Liga MX con equipos como América, Cruz Azul y Atlante, además del regreso de la NFL y eventos masivos como conciertos, incluyendo el ya anunciado show de Ricardo Arjona en diciembre.



