Miles de personas salieron a las calles del centro de Londres este sábado para protestar contra el crecimiento de la extrema derecha, en un contexto de tensión política a pocas semanas de elecciones locales clave en Reino Unido.
La movilización, organizada por cientos de colectivos —entre sindicatos, organizaciones antirracistas y grupos representativos de comunidades musulmanas—, fue presentada como la mayor manifestación contra la extrema derecha en la historia reciente del país. Bajo el nombre de “Alianza Together” (Juntos), la marcha reunió a personas de distintas edades y regiones.
Desde temprana hora, los manifestantes se congregaron en Marble Arch, desde donde avanzaron hacia Whitehall, muy cerca del Parlamento británico, donde se llevó a cabo una concentración principal.
Durante el recorrido, se observaron pancartas con consignas como “no al racismo” y “no pueden dividirnos”, reflejando el rechazo al discurso de odio y la polarización. De forma paralela, una movilización en apoyo a Palestina se sumó al contingente, ampliando la convocatoria.
Participantes denunciaron un entorno internacional marcado por discursos excluyentes. “Existe un clima global tóxico y el Reino Unido no está haciendo lo suficiente para enfrentarlo”, expresó una asistente, quien también criticó el enfoque del gobierno en la inmigración por encima de otras problemáticas sociales.
Ante la magnitud del evento, la Policía Metropolitana de Londres desplegó un operativo con fuerte presencia de seguridad para garantizar que la jornada se desarrollara de manera pacífica. No se reportaron contramanifestaciones de grupos de extrema derecha.
La protesta se produce seis meses después de una de las mayores movilizaciones recientes, evidenciando que la preocupación por el avance de estas corrientes sigue latente en la sociedad británica.



