Irán anunció la reapertura del Estrecho de Ormuz mientras se mantenga el alto el fuego con Estados Unidos y Israel, tras semanas de bombardeos y tensiones que afectaron el comercio energético mundial.
El canciller iraní, Abbas Araghchi, informó que el tránsito de buques comerciales queda “completamente abierto” durante el periodo restante del cese al fuego, destacando que la medida se adopta también en consonancia con la tregua en Líbano.
El anuncio se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmara un acuerdo de alto el fuego de 10 días, lo que llevó a Israel a suspender los ataques en territorio libanés. Sin embargo, Washington mantendrá el bloqueo naval a embarcaciones vinculadas con Irán hasta concluir las negociaciones con Teherán.
Tras la reapertura, los mercados reaccionaron de inmediato: los precios del petróleo registraron una caída, el dólar mostró un descenso moderado y las bolsas internacionales reportaron avances.
Ruta estratégica para la energía mundial
El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más importantes del planeta. Por este corredor —ubicado entre Irán, Omán y los Emiratos Árabes Unidos— transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial.
Según estimaciones de la Administración de Información Energética de Estados Unidos, en 2025 circularon cerca de 20 millones de barriles diarios por esta vía, lo que representa un comercio energético anual cercano a 600 mil millones de dólares.
Europa prepara misión naval
Tras el anuncio, líderes europeos respaldaron la reapertura y plantearon una misión para garantizar la navegación segura. El primer ministro británico, Keir Starmer, indicó que Francia y Reino Unido encabezarán la iniciativa.
El presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, también expresaron su respaldo, mientras la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunció el envío de unidades navales.
Por su parte, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, llamó a respetar la libertad de navegación internacional y mantener la estabilidad en la región.
Aunque la reapertura representa un alivio para los mercados globales, la industria naviera mantiene cautela y evalúa la seguridad antes de retomar completamente sus operaciones en la zona.



