En medio de un clima de creciente tensión política y diplomática, el Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, sostuvo una reunión privada con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, para revisar la presunta participación de agentes de la CIA en un operativo realizado en la entidad.
El encuentro tuvo lugar en la sede de la SSPC, ubicada en avenida Constituyentes, en la alcaldía Álvaro Obregón, y se desarrolló con total hermetismo. La mandataria estatal arribó alrededor de las 11:00 horas y se retiró poco después de las 12:00, en una reunión que duró menos de una hora.
Este acercamiento ocurre en un contexto de fricciones entre el gobierno federal y el estatal, debido a que la legislación mexicana establece con claridad que cualquier intervención de agentes extranjeros debe ser autorizada exclusivamente por el gobierno federal, lo que ha encendido alertas sobre posibles violaciones a la soberanía nacional.
Hasta ahora, el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México no ha emitido una postura oficial sobre el caso, mientras crecen las interrogantes sobre el alcance y la legalidad de la presunta operación en territorio chihuahuense.



