Durante mi pasada participación en las conferencias de Pueblo de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, le expliqué que el sábado 11 de abril el periódico Reforma, en su primera plana, publicó que “ahuyentó el crimen en Burgos, la exploración de gas”.
El periódico difundió que “mientras en Texas los yacimientos de Eagle Ford y Western Gulf Basin producen gas con extracción estándar y con fracking, en México la cuenca de Burgos y de Las Sabinas, Picachos, extensiones naturales de los campos estadounidenses, no producen ni de manera convencional ni con fractura hidráulica”.
Hace 15 años, la región conformada por el norte de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila fue azotada por asesinatos, secuestros del crimen organizado, lo que provocó la salida de inversiones.
Y por ello le pregunté: “Presidenta, no tuve la oportunidad ahora que estuvo el tema aquí presente, pero ¿el crimen continúa en la administración, ahuyentando la inversión en la cuenca de Burgos y de Sabinas, en Picachos? ¿Tendrá usted algún reporte?”
La respuesta de la jefa del Ejecutivo Federal fue un rotundo “¡No!”.
Expresó: “¿No se fijan que ya ni hablo del periódico Reforma? Es que deberíamos tener un “detector de mentiras” diario […] Mejor tenemos un solo detector a la semana”.
Por lo que refiere a gas natural, o gas no convencional, dijo que ya lo están analizando los especialistas.
“Se están fortaleciendo todo el tema de renovables —ya lo saben— y otras formas de generación eléctrica, de energía renovable, almacenamiento, etcétera. Entonces, ya, vamos a darle espacio a los expertos, a los académicos, para que nos puedan presentar en su momento sus conclusiones. Y a partir de ahí, ver su factibilidad.
Hay mucha inversión extranjera en México, mucha. Bueno, tanto, que el año pasado fue récord de inversión extranjera directa de todos los años de la historia”,
Entonces, no es cierto lo que dice el periódico Reforma sobre la inseguridad y violencia en Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila. En todo caso, es la situación mundial, la que en todo el mundo puede generar situaciones de incertidumbre. Pero, en México saben que hay oportunidades, siempre y cuando haya las reglas claras, para ellos y para nosotros.
En las siguientes décadas y siglos el panorama del gas puede ser positivo o negativo en la región del continente americano, gracias a que se podría exportar el hidrocarburo desde países como Brasil o Perú.
Para México; sin embargo, con carencia de gas tanto licuado (LP) o gas natural, pero puede ser prometedora por contar con una cuenca al norte del país.
Estado Unidos comparte yacimiento con nuestro país de gas natural. Y de los países de Latinoamérica como Perú, Bolivia o Brasil, lo más seguro es que gran parte del gas que se produce sea llevado a Europa, razón por la cual se empezará a convertir en una materia prima fundamental para la reactivación y para mantener las economías latinoamericanas.
La pregunta aquí es si Estados Unidos aceptará esta situación, porque con este panorama los países americanos tendrían otra posición de negociación.
Otro de los factores que influyen en los precios del gas natural y gas licuado son la guerra entre Rusia y Ucrania, así como la más reciente entre Israel y Libano/Hezbolá, en donde se ha dado un alto al fuego frágil de tan solo 10 días mediados por los Estados Unidos.
Estos conflictos bélicos hacen que el precio internacional de los hidrocarburos vaya al alza, lo que ha impactado a la mayoría de los países del mundo, pero sobre todo en las naciones de Europa, quienes dependen de cerca de 40% del suministro de Rusia, lo que equivale a 72% de las exportaciones del hidrocarburo.
En nuestro país también se han incrementado los precios del petróleo que se importa para producir combustibles como gasolinas y dieses y fertilizantes.
La pregunta es de base y que habrá de discutirse es cuánto requiere México de inversión monetaria para ser una potencia en gas natural en los estados de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila.



