Ciudad de México a 5 abril, 2026, 5: 49 hora del centro.
40 Horas
Ciudad de México a 5 abril, 2026, 5: 49 hora del centro.
40 Horas

Neopanismo

Recomiendo ampliamente el libro de Tania Hernández Vicencio “Tras las huellas de la derecha. El Partido Acción Nacional 1939-2000” (FCE, 2021) para quien quiera entender el proceso histórico que le dio vida y forma a la derecha partidista en México durante el siglo pasado. Tania relata una tensión que comienza a vivir el PAN a partir de los años setenta que es fundamental para entender el perfil ideológico y el tipo de conducción política del grupo que encabeza ese partido en la Ciudad y en el país en nuestros días.

Durante las primeras tres décadas de su existencia, al PAN lo encabezaban cuadros que provenían del liberalismo político y el conservadurismo social, extraídos de los sectores medios y altos urbanos, con fuertes vínculos con organizaciones confesionales y con una voluntad de construir una alternativa de derecha a la mexicana fuera de la democracia social cristiana que comenzaba a tomar fuerza en Europa en aquellos años.

En los setenta, mientras los panistas discutían acaloradamente sobre cuál debería ser su papel en las elecciones y su relación con el gobierno, se abrió paso un tipo de liderazgo de reciente incorporación al partido y cercano a las demandas del empresariado que Tania llama neopanismo. Estos perfils provenían del norte y occidente del país, tenían poca vinculación con la historia y postulados ideológicos clásicos del partido y comenzaron a desplazar a la vieja guardia de la derecha católica y a sustituir sus demandas por el programa de las corporaciones empresariales a las que pertenecían:

El neopanismo se caracterizó por utilizar la terminología de la empresa privada, las estrategias publicitarias y las técnicas de mercadotecnia como forma de comunicación política. […] Se alimentaban del pensamiento liberal y para quienes los derechos de los individuos, de los ciudadanos y de los consumidores debían estar por encima de los intereses de las corporaciones y las organizaciones. Mantenían, en general, una postura proclive a la cultura norteamericana (Hernández Villavicencio, 2021).

Por su pragmatismo y por su estrecha vinculación con el poder económico, esta clase de actores fue paulatinamente creciendo en número y ocupando más espacios dentro de la burocracia partidista. A mi juicio, la culminación de este proceso fue la postulación de Ricardo Anaya como candidato del PAN a la Presidencia de la Republica en 2018.

Hoy el PAN nacional y el PAN Ciudad de México están encabezados por neopanistas. Esto en parte explica que la oposición al Presidente López Obrador y a la Jefa de Gobierno Claudia Sheinbaum carece de programa alternativo y se juega sus cartas en el fango mediático y en el juego de las consultorías y los spots publicitarios. Si bien subsisten cuadros de la vieja derecha católica, hoy son socios minoritarios del grupo dominante en el albiazul.

¿Qué esperar de quien pretende gobernar sin programa alternativo o definición relevante alguna? En eso pensamos cuando citando al Presidente Juárez decimos que el triunfo de la reacción es moralmente imposible.

Temas relacionados

Sobre el autor

Comparte en:

Comentarios