Érase una vez un grupo de jóvenes que habitaban en La Magdalena Contreras. Todos y todas compartían un sueño: organizarse, construir y consolidar la transformación en su demarcación. Se conocieron militando en el movimiento obradorista y comenzaron a organizarse. Además de las sesiones de Cineclub (en tanto labor pedagógica) que llevaban a cabo, un día hablaron de hacer tequios y se rompieron la cabeza y entregaron el corazón para pensar en cómo politizar un tequio para que esa actividad no fuera sólo jardinería. De ahí parte esta reflexión.
El origen de la palabra «tequio» es náhuatl (tequitl) y significa «trabajo» o «tributo». La tradición proviene de la época colombina, en la que muchos indígenas eran obligados a rendir un homenaje en forma de trabajo a los españoles. Con el paso de los años, la práctica y significado del tequio se ha transformado y reivindicado de distintas formas a lo largo del país.
Hoy en día, los tequios continúan siendo una forma de trabajo organizada, pero ahora se tratan de alcanzar un beneficio para todos y con base en el trabajo colectivo. Esto significa que las personas que integran una comunidad deben aportar materiales y/o su trabajo para mejorar el entorno en el que habitan o conviven.
En la Ciudad de México, la administración de la Doctora Claudia ha retomado los tequios con Participación Ciudadana a la cabeza del proyecto. Si bien son importantes, las y los jóvenes de Contreras queremos dar un paso que rebase el acto de limpia y rescate comunitario de una zona específica ¿por qué? Porque organizar y ejecutar tequios siempre conlleva el riesgo de ser sólo jardinería vecinal, pero se puede hacer mucho más.
Los tequios tienen un potencial politizador inmenso porque construyen comunidad. Para lograrlo, se requiere de todo un trabajo organizativo. Por ejemplo, previo al día del tequio, hay que hacer labores de gestión que van desde conseguir las herramientas y establecer un lugar de la actividad, hasta tocar casa por casa de los vecinos y vecinas para invitarlos. El siguiente paso, es llevar a cabo el tequio y a su término, hacer un balance en colectivo ¿por qué estamos rescatando este espacio? ¿de qué servicios y actividades carece nuestra comunidad? ¿qué más podemos hacer? La idea es invitar a la reflexión y a la organización permanente.
Las y los jóvenes de Contreras estamos iniciando un proyecto que pretende contribuir a sentar las bases de una organización comunitaria transformadora. También esperamos combatir al individualismo que tanto ha permeado en la cultura por las políticas neoliberales, queremos impulsar, ante todo, lo colectivo. Toda persona que quiera formar parte de este camino está invitada este domingo 26 de junio a las 9:30 horas en La Cancha de Los Pirules en la colonia El Tanque.




