Todo ha sido una farsa. La campaña negra de la oposición, esa orquestada y pagada por los conservadores es mera simulación. El pueblo está demostrando que realmente vivimos una Cuarta Transformación pues también la gente cuenta y tiene memoria, por eso ha desestimado los inventos de la derecha, así lo demuestran las encuestas en las que el 53 por ciento de las y los votantes dijeron que elegirán a Morena en 2024, con una ventaja superior a los 40 puntos porcentuales respecto al pan, su más cercano perseguidor que es el PAN, eso demuestra que el proyecto de nación está firme y avanza, se consolida en todo el país.
Esto se traslada también a Claudia Sheinbaum, quien tiene el 50 por ciento de las preferencias, por el 20 por ciento de Xóchitl Gálvez, que está empatada con la “indecisión” de la gente que aún está evaluando las opciones.
Pero no solo es por partido o por la futura candidata del partido, sino que las preferencias de todo el pueblo de México dan el lugar que se merece al líder de este proyecto, hablamos de Andrés Manuel López Obrador, pues de acuerdo con varias encuestas internacionales, es el segundo presidente más popular del mundo, solo por detrás de Narendra Modi, el presidente de la India.
En una de las más populares, la publicada por el Financial Times, se observa que el presidente López Obrador alcanza el 65 por ciento de la aprobación de la gente. Sí, este sondeo encargado por medios de comunicación internacionales sin injerencia política de México, que muestran una realidad que percibimos como ciudadanía.
Estos datos adquieren mucho mayor relevancia no solo para presumir esta aprobación histórica, sino que sirven para entender el comportamiento sociológico del voto por parte de las mexicanas y mexicanos, porque a pesar de las descalificaciones sin fundamento, las acciones con impacto real y directo en las dinámicas cotidianas del país son las que respaldan esta simpatía por el presidente, pues debemos entender que su popularidad no es resultado de una exitosa campaña de márketing, sino que deriva del trabajo en campo, ese que llega a todas y todos que ahora se unen en una voz fuerte que pide continuidad al proyecto que nos puso en los reflectores de la economía y la política global, ya sea por ser el punto de convergencia de las inversiones extranjeras en todo el continente, o por sostener con solidez al peso como la tercera moneda más importante del mundo. Logros que podemos seguir enumerando, pero que la gente quiere que perduren pues México y Oaxaca viven un cambio profundo, desde la raíz.



