En la conferencia mañanera del Presidente Andrés Manuel López Obrador, Elizabeth García Vilchis, encargada de Quién es quién en las mentiras, desmintió categóricamente las acusaciones de Ismael «El Mayo» Zambada, quien en una carta afirmó haber contado con la protección de policías y elementos de la Fiscalía General de Sinaloa. García Vilchis destacó que las publicaciones de algunos medios, como Reforma, son engañosas y carecen de fundamentos sólidos, al insinuar que el Gobierno Federal o el Estatal de Sinaloa, encabezado por Rubén Rocha, estuvieran involucrados en la protección del líder del Cártel de Sinaloa. En realidad, el supuesto escolta de Zambada, José Rosario Heras, es un comandante de la Fiscalía de Sinaloa que se encuentra desaparecido desde el 25 de julio, y no tiene vínculo alguno con el Ejecutivo Federal o Estatal.
Además, García Vilchis subrayó que las versiones publicadas son un intento de desinformar y generar incertidumbre, al sugerir falsamente que las autoridades mexicanas han colaborado con el crimen organizado. Recalcó que la verdad es que el Gobierno de México ha mantenido su postura firme en la lucha contra el narcotráfico y ha cooperado plenamente con las autoridades estadounidenses en la captura de figuras clave del crimen organizado. La insinuación de que un policía de investigación desaparecido actuó como escolta de Zambada no implica complicidad del Gobierno, y se debe reconocer que estos señalamientos buscan dañar la imagen de la Cuarta Transformación.
Finalmente, el Gobierno de México reitera su compromiso con la transparencia y la legalidad, instando a los medios de comunicación a ejercer un periodismo responsable, que no se preste a manipulaciones ni a la difusión de rumores sin fundamento. La administración del Presidente López Obrador ha demostrado en múltiples ocasiones su determinación para enfrentar al crimen organizado sin concesiones, trabajando de manera conjunta con el Gobierno de Estados Unidos para garantizar la justicia. La sociedad mexicana merece una información veraz y objetiva, que no distorsione los hechos para favorecer intereses ajenos al bienestar nacional.



