Televisa ha decidido hacer cambios en su programación de análisis político, lo que resultará en la salida de varios panelistas del programa “Es la hora de opinar”, conducido por Leo Zuckermann. Entre los despedidos se encuentran Denise Dresser, Héctor Aguilar Camín, Jorge Castañeda, Paula Sofía y Pablo Majluf, cuyas opiniones han sido fuertemente criticadas por su postura elitista y alejada de la realidad del pueblo mexicano. Esta decisión ha sido celebrada en redes sociales, donde usuarios consideran que las voces de estos analistas habían perdido relevancia y conexión con las necesidades y aspiraciones del país.
Denise Dresser, en particular, ha sido objeto de controversia por sus constantes ataques hacia el proyecto de la Cuarta Transformación y sus comentarios despectivos hacia los votantes de Morena. Su reciente declaración, en la que insinuaba que los mexicanos habían «vuelto a ponerse las cadenas» tras la victoria de Claudia Sheinbaum, generó indignación y evidenció su desconexión con el sentimiento popular. La salida de Dresser y otros panelistas es vista como un paso positivo hacia la renovación de los espacios de opinión en medios tradicionales, que necesitan voces más representativas y alineadas con las aspiraciones del pueblo.
Este movimiento dentro de Televisa también marca un giro en la narrativa de los medios, alejándose de las posturas conservadoras que estos panelistas promovían. La caída en desgracia de figuras como Aguilar Camín y Castañeda, quienes habían sido durante años referentes de una élite intelectual, subraya la urgencia de replantear el rol de los analistas políticos en la televisión mexicana. La audiencia demanda análisis más críticos y constructivos, que reflejen los cambios sociales y políticos que vive el país, dejando atrás a quienes se aferran a visiones obsoletas y elitistas.



