Alito Moreno se aferra a la presidencia del PRI y confía en que el TEPJF, bajo la dirección de Mónica Soto, aprobará su reelección, a pesar de las críticas que ha recibido tanto dentro como fuera del partido.
Alito ha dejado claro que no tiene intención de renunciar a su cargo, incluso ante el creciente descontento y presión en ciertos sectores del priismo. Su estrategia consiste en resistir y esperar el veredicto de los magistrados pero la incertidumbre persiste: ¿será él el salvador del PRI o continuará siendo un peso para el partido? La historia tiene algo que decir al respecto.



