Durante la asamblea informativa en Tabasco del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) de Morena, Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización del partido, rompió su habitual silencio al dirigirse a militantes y simpatizantes. Por primera vez en lo que va de su gira por el país, el hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador ofreció un discurso, destacando que su decisión de hablar en este evento fue un homenaje especial a su estado natal.
Con evidente emoción, López Beltrán expresó: “Me da mucho gusto estar en Tabasco, me da mucho gusto estar en mi tierra, en mi agua”. Reconoció que, aunque normalmente no interviene en los eventos del partido, esta vez hizo una excepción debido al profundo vínculo personal y político que su familia tiene con Tabasco. “Este es el Pueblo que en 1988 postuló a Andrés Manuel López Obrador como gobernador”, recordó, resaltando la lealtad y apoyo que los tabasqueños han brindado a su padre a lo largo de su trayectoria política.
López Beltrán evocó momentos históricos en los que Tabasco fue clave para el movimiento de su padre, como el «éxodo por la democracia» tras el fraude electoral de 1994 y las protestas contra Roberto Madrazo. También recordó el respaldo durante el intento de desafuero en 2005 y las elecciones presidenciales en las que su padre resultó victorioso en 2006, 2012 y finalmente en 2018.
Con la frase “amor con amor se paga”, López Beltrán agradeció el apoyo incondicional de los tabasqueños, lo que provocó ovaciones y gritos de “¡Sí se pudo, sí se pudo!” entre los asistentes.
Finalmente, el secretario de Organización de Morena se mostró entusiasmado al ver la creciente participación de jóvenes en el movimiento y los alentó a seguir sumando esfuerzos para consolidar la Cuarta Transformación en Tabasco y en todo el país. “El camino es que siga creciendo este proyecto”, concluyó, dejando claro que Morena seguirá fortaleciéndose con la energía y compromiso de sus bases.



