En este 2025 se cumplen ya treinta años de la publicación del ensayo “Ur-Fascismo”, obra del sociólogo, filósofo, novelista y académico Umberto Eco. Fue precisa y paradójicamente en los Estados Unidos de América donde expusiera el tema por vez primera, para ser más puntuales, en la Universidad de Columbia situada en la ciudad de Nueva York.
“Ur-Fascismo” o “El fascismo eterno” de Umberto Eco caracterizó los síntomas que dan origen al fascismo, mismos que, de acuerdo con el autor, se encuentran siempre presentes como si fuesen esporas en el aire listas para germinar en cualquier tiempo y cualquier lugar. Asimismo, el semiólogo sostuvo que el fascismo no se detona por la aparición de un solo síntoma, sino que debe existir la suma de al menos cuatro de los catorce síntomas que perfiló.
Dentro de los catorce elementos contenidos en el ensayo de Eco, se enumeran los siguientes: culto a la tradición, rechazo a la modernidad, culto de la acción por la acción, discrepancia es traición, miedo a la diferencia, apelación a la clase media frustrada, obsesión con la conspiración, el enemigo es fuerte y débil al mismo tiempo, pacifismo es colusión con el enemigo, desprecio por los débiles, culto al heroísmo y a la muerte heroica, masculinidad machista, populismo selectivo, uso de un lenguaje pobre.
Hoy, a treinta años de “Ur-Fascismo” resulta necesario, además de urgente, revisitar tal ensayo, todo ello con la intención de radiografiar la actualidad política internacional, sus personajes, sus dichos, sus acciones y sus pretensiones. Y es que desde el primer periodo de Trump al frente de la presidencia de los Estados Unidos, ya se percibía un aroma fascista, aroma que, ahora en lo que va de su segunda administración, hiede.
Dentro de las actitudes trumpistas que han sido objeto de debate y controversia por rayar en lo fascista o incluso rebasar la delgada línea pueden contarse las siguientes:
- Culto a la tradición: Eco señala que el fascismo a menudo se basa en una glorificación del pasado y un rechazo a la modernidad. Trump ha utilizado frases como «Make America Great Again» para evocar una era dorada pasada.
- Rechazo del modernismo: el fascismo tiende a rechazar las ideas modernas y progresistas. Trump ha criticado frecuentemente movimientos progresistas y ha promovido políticas que buscan revertir cambios sociales recientes. Muestra de ello ha sido lo ocurrido con el pasaporte de Hunter Schafer, actriz trans, a quien, por orden ejecutiva de Trump, se le ha asignado el género con el cual nació en vez del género con el que ella se identifica en dicho documento.
- Culto a la acción por la acción: este culto se manifiesta en la glorificación de la acción, independientemente de su resultado o propósito. El énfasis está en actuar de manera enérgica y decisiva, aunque la acción en sí no tenga un objetivo claro o racional. Ejemplo de ello ha sido la deportación masiva de migrantes latinos sin antes haber tomado en cuenta los perjuicios que esto pudiera traer hacia la industria y la economía de su propio país.
- Miedo a la diferencia: el fascismo a menudo se basa en la xenofobia y el miedo a los extranjeros. Las políticas de inmigración de Trump y su retórica sobre los inmigrantes han sido vistas como ejemplos de este elemento.
- Discrepancia es traición: en el caso de Donald Trump, se ha observado que a menudo responde a la crítica con ataques personales y ha calificado a sus oponentes y críticos como «enemigos» o «traidores». Este tipo de retórica puede crear un ambiente en el que la disidencia se desincentiva y se promueve la lealtad incondicional al líder.
- Obsesión con la conspiración: Trump ha afirmado repetidamente, sin pruebas, que hubo fraude masivo en las elecciones presidenciales de 2020, lo que llevó a la insurrección en el Capitolio el 6 de enero de 2021
- El enemigo es fuerte y débil al mismo tiempo: esta dualidad se puede observar en su retórica y en la forma en que presenta a sus oponentes. Por un lado, Trump ha descrito a sus enemigos, como los medios de comunicación y los demócratas, como poderosos y capaces de causar un gran daño a Estados Unidos. Por otro lado, también los ha presentado como débiles, corruptos e incompetentes, lo que justifica la necesidad de su liderazgo fuerte y decisivo.
- Desprecio por los débiles: Trump ha utilizado un lenguaje duro y despectivo hacia los inmigrantes, a menudo los ha retratado como una carga para la sociedad e incluso los ha tachado de delincuentes, promoviendo así políticas que los perjudican, como la separación de familias en la frontera y la detención de niños en condiciones inadecuadas.
- Populismo selectivo: Trump ha apelado a la clase trabajadora y media, especialmente en las áreas industriales afectadas por la desindustrialización. Prometió revitalizar la economía y devolver empleos a estas comunidades, lo que le ganó el apoyo de muchos trabajadores que se sienten abandonados por las élites políticas y económicas.
- Masculino machista: durante su campaña y presidencia, Trump ha atacado personalmente a mujeres que lo critican, utilizando insultos y descalificaciones basadas en su género. Un ejemplo notable es su ataque a la periodista Megyn Kelly, a quien sugirió que estaba menstruando durante un debate presidencial.
Y la lista puede continuar… Usted lector, elabore la propia, seguro estoy que hallará más.




