El Plan Nacional de Desarrollo es el eje rector de la administración pública. Es el documento que establece el cómo se trabajará durante los próximos seis años en México. Fue enviado por la secretaria de gobernación Rosa Icela Rodríguez a la Cámara de Diputados para su aprobación el pasado viernes 28 de febrero.
Su primer antecedente está en el periodo presidencial del general Lázaro Cárdenas cuando elaboró un documento denominado Plan Sexenal donde aglutinaba sus compromisos de campaña con el objetivo de que este sirviera de ruta para la agenda de su gobierno.
Cada gobierno estatal y municipal deben tener uno. Un plan municipal de desarrollo, por ejemplo, debe estar alineado al plan estatal de su entidad federativa, al plan nacional de desarrollo y a los objetivos del desarrollo sostenible de la agenda 2030 de las Naciones Unidas.
Desde la llegada de la Cuarta Transformación, este documento se ha caracterizado por promover, con acciones y principios, otro modelo de desarrollo, donde el ser humano es el centro y las políticas de bienestar la ruta a seguir.
La visión mercantil del periodo neoliberal se sustituyó por un estado que promueve la inversión estatal, la soberanía energética y el fortalecimiento del mercado interno, sin soslayar la cooperación con los países de nuestra región.
En el PND se integran ejes generales y transversales donde se abordan los diagnósticos de los temas prioritarios; se establecen estrategias y planes sectoriales para cumplir objetivos y metas que serán evaluados por medio de indicadores. A su vez contempla un diagnóstico y una visión a corto, mediano y largo plazo del país.
La Presidenta contempla los ejes generales de: 1) Gobernanza con justicia y participación ciudadana; 2) Desarrollo con bienestar y humanismo; 3) Economía moral y trabajo; 4) Desarrollo sustentable. Como ejes transversales, contempla; Igualdad sustantiva y derechos de las mujeres; Innovación pública para el desarrollo tecnológico nacional; Derechos de las comunidades indígenas y afromexicanas.
Los ejes transversales dan muestra de la atención especial que quiere dar a sectores que han sido vulnerados por las estructuras excluyentes del viejo régimen: mujeres y pueblos originarios. También su identidad y visión científica está presente en el uso de las tecnologías. Aquí se encuentra la identidad de la presidenta, el sello de su administración.
Los compromisos de campaña están integrados en las catorce repúblicas, fundamentando así la elaboración del PND. Se abordan temas relacionadas a la democracia, participación ciudadana, fraternidad, educación y ciencia, cultura, salud, vivienda, mujeres, soberanía, trabajo, derecho al agua y cuidado del medio ambiente.
Por mencionar algunos: las reformas contra el nepotismo y la no reelección, la pensión bimestral a las mujeres de 60 a 64 años, los créditos a la palabra a mujeres indígenas artesanas, la construcción de un millón de viviendas, la soberanía alimentaria y el precio justo de la tortilla, el fortalecimiento de Pemex y la CFE como empresas públicas del Estado o la Estrategia Nacional de Seguridad.
Prácticamente toda la agenda del plan es el contenido de las conferencias matutinas del Gobierno de México. En el segundo piso de la 4T, la presidenta comunica bajo un enfoque político de la administración pública.
El Plan México es el protagonista en la visión a largo plazo del país de Claudia Sheinbaum. En el documento se contemplan 10 estrategias y 13 objetivos para mejorar la competitividad de nuestro país en el exterior, ampliar derechos y reducir la desigualdad.
En el apartado del Sistema Nacional de Planeación Democrática se comparten todos los programas del Gobierno de México derivados del plan nacional que cumplen con la normatividad vigente, acomodados en los ejes generales y transversales.
Por último, se incorpora los resultados del proceso de los foros de consulta ciudadana organizados por el Coordinador de Asesores de la Presidencia Jesús Ramírez. Estos se realizaron entre el 6 y el 19 de enero, en los cuales participaron 53 mil personas, 22 mil de ellas vía internet.
El PND consta de 212 hojas, todas las personas interesadas en conocer el proyecto de nación están obligados a revisarlo para defender o criticar, con fundamento y no con especulación, la visión de país y del desarrollo que más de 35 millones de mexicanos escogieron. Eso es la democracia.



