El empresario Elon Musk arremetió este martes contra el proyecto de ley presupuestal promovido por el presidente Donald Trump, calificándolo como una “abominación repugnante” y señalando que el Congreso está llevando a Estados Unidos “a la bancarrota”.
A través de su cuenta en X, el dueño de Tesla y SpaceX expresó su rechazo al paquete fiscal que Trump impulsa entre los senadores republicanos:
“Lo siento, pero ya no lo soporto. Este proyecto de ley de gastos del Congreso, enorme, escandaloso y desmesurado, es una abominación repugnante. Qué vergüenza para quienes votaron a favor: saben que hicieron mal. Lo saben”, escribió.
I’m sorry, but I just can’t stand it anymore.
This massive, outrageous, pork-filled Congressional spending bill is a disgusting abomination.
Shame on those who voted for it: you know you did wrong. You know it.
— Elon Musk (@elonmusk) June 3, 2025
En otro mensaje, Musk advirtió:
“En noviembre del próximo año despediremos a todos los políticos que traicionaron al Pueblo estadounidense”.
Tensión con la Casa Blanca y el Congreso
Las declaraciones del magnate sorprendieron a funcionarios de la Casa Blanca. Aunque ya conocían su inconformidad con el proyecto, no esperaban que la expresara de forma tan contundente y pública, sobre todo tras mantener conversaciones recientes con asesores presidenciales y legisladores republicanos.
La secretaria de prensa Karoline Leavitt respondió este martes en conferencia:
“El presidente ya sabía cuál era la postura de Elon Musk sobre este proyecto de ley. Eso no cambia su opinión: este es un proyecto de ley grande y hermoso, y él se aferra a él”.
Por su parte, el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, defendió la iniciativa y desestimó los señalamientos:
“Elon se está equivocando. No es algo personal. Sé que el mandato sobre vehículos eléctricos es muy importante para él… pero criticar todo el proyecto es decepcionante, especialmente después de nuestra llamada amistosa de ayer”.
Un proyecto que toca los intereses de Tesla
El paquete presupuestal contempla eliminar beneficios fiscales como los créditos federales de hasta 7,500 dólares para consumidores que compren autos eléctricos fabricados en EE.UU., un incentivo clave para Tesla.
Además, el propio Musk dejó recientemente su puesto honorario en el Departamento de Eficiencia Gubernamental, tras haber sido designado como asesor externo durante la administración Trump.
Críticas compartidas en el Senado
El senador republicano Rand Paul respaldó las críticas del empresario y advirtió sobre el impacto que tendría el plan fiscal:
“Podemos y debemos hacerlo mejor. Ambos hemos visto el enorme despilfarro en el gasto público. Otros 5 billones de dólares en deuda es un error enorme”.
Paul también reveló que sostuvo una conversación larga con Trump, en la que expresó su rechazo a cualquier proyecto que mantenga el aumento del techo de deuda, uno de los puntos clave del paquete.
Mientras tanto, el líder del Senado, John Thune, aseguró que seguirán adelante con la aprobación antes del 4 de julio, desestimando las críticas como una “diferencia de opinión”.



