Luego del reporte publicado el pasado 2 de agosto por la escritora y periodista, Sabina Berman, sobre la muerte de Margara, una trabajadora de Banco Azteca, quien temerosa por contagiar a su madre o hijos solicitó permiso para confinarse al inicio de la Jornada Nacional de San Distancia pero le fue negado porque “el Grupo no cierra”, el vicepresidente de Asuntos Públicos de Grupo Salinas, Tristán Canales Najjar, respondió, sin una pizca de empatía, que la escritora denunció el caso por dinero.
En una carta enviada al director de El Universal, sitio donde se publicó la información, el directivo de Grupo Salinas dedicó 10 párrafos (de 11), para atacar a la escritora sugiriendo que la información revelada por ella tiene que ver con dinero.
“Para entender las críticas de la Sra. Berman hacia Grupo Salinas y el señor Ricardo Salinas Pliego, primero hay que entender el contexto en que estas se dan: por más de 10 años, ella colaboró en TV Azteca, en donde siempre recibió un trato cordial y nunca fue censurada o limitada en su libertad de expresión. Sobra decir que, a lo largo de ese periodo, jamás tuvo una sola crítica hacia Grupo Salinas o hacia el señor Salinas Pliego.
Desde luego, su interés personal en seguir cobrando estaba muy por encima de su conciencia y su capacidad analítica y crítica. A decir verdad, sus programas siempre fueron mediocres y de poco interés para la audiencia, motivo por el cual fue necesario prescindir de sus servicios. En vista a su actitud hoy, fue un error que su salida no haya tenido lugar antes”, refiere la carta de Canales Najjar.
“Todo lo anterior revela la cara verdadera de la Sra. Berman: una persona amargada e ingrata, siempre al servicio del dinero e impulsando agendas personales. Quienes ahora la subvencionan deben tomar nota de su actitud mercenaria y olvidadiza hacia quienes le apoyaron en el pasado.“, continúa la misiva.
No obstante, el directivo de Grupo Salinas no negó la información de la escritora, quien relató la muerte de Margara y su madre luego de que la primera contrajera el nuevo coronavirus en su sitio de trabajo: el Banco Azteca. Sin siquiera mencionar su nombre, Canales Najjar solo se refirió a Margara como “colaboradora” y mintió asegurando que el Grupo acató las medidas de sanidad impuestas por la Secretaría de Salud.
Berman responde.
Por su parte, la también dramaturga respondió a la carta de Grupo Salinas asegurando que su motivación no es personal ni económica. “Lo he hecho con el corazón adolorido, porque entiendo que tener una voz pública conlleva una seria responsabilidad con quienes no la tienen”.
“En tu réplica, mencionas como medidas sanitarias el gel anti-bacterial y el cubre-bocas. Me asombra que no comprendas las circunstancias de la mayoría de los trabajadores del Grupo. El momento donde corren mayor peligro es en el viaje a los espacios laborales a bordo del transporte público. Acá inserto una buena idea: ¿por qué no el Grupo les procura el transporte diario?”
“Termino señalándote algunos detalles. En todo tu escrito no refutas nada sustantivo de mi texto: das por buenos los dichos y los hechos del Grupo y te agradezco tu sobriedad en ello. (…) Por último me detengo en una omisión tuya, más grande que el Océano Atlántico. Ni una sola vez en tu larga carta te dueles por la muerte de la cajera de Banco Azteca ni por la muerte de su madre ni por la orfandad de sus hijos. Ya no digamos que les hubieras ofrecido a esos dos pequeños una beca para su manutención y estudios.”, finaliza la respuesta de la escritora.



