A cuatro meses de la fatídica madrugada, cuando miles de acapulqueños sufrimos los embates despiadados de la naturaleza durante el huracán Otis (y en algunos casos le vimos la cara a la calaca), hoy Acapulco se reconstruye y empieza a brillar nuevamente.
Con miles de millones de pesos invertidos en la reconstrucción, despensas, enseres, infraestructura educativa y créditos a la palabra, entre decenas de tipos de apoyo, Andrés Manuel López Obrador pasará a la historia de este puerto como el personaje que más ha ayudado a esta ciudad en tan solo 4 meses, eso sin contar los interminables apoyos que se habían dado antes del desastre del fenómeno meteorológico. En pocas palabras, en el corazón de los acapulqueños quedará el agradecimiento a la mano solidaria de un estratega que reaccionó rápido ante la catástrofe.
La ciudad de Acapulco, en el argot de los antiguos políticos guerrerenses, ha sido llamada la “joya de la corona”, porque a pesar de no ser la capital de Guerrero, es el centro económico, cultural, empresarial y turístico del estado. Aunado a esto, electoralmente es una ciudad que representa aproximadamente el 25 por ciento del padrón electoral de la entidad y, por ende, las elecciones estatales se han definido en este hermoso puerto.
Desde 1999, Acapulco ha sido gobernado por la izquierda, salvo el período de 2008 a 2012, el cual por una división entre partidos logró que se colara el ahora Senador Manuel Añorve por el PRI. Fuera de este contexto, el puerto ha sido leal a las convicciones de izquierda y nunca ha defraudado a AMLO en las tres elecciones presidenciales, superando siempre la votación anterior.
Dadas las circunstancias de Acapulco (que conlleva una planeación estratégica para su reconstrucción, desde temas inmobiliarios y arquitectónicos hasta temas medioambientales y de recuperación financiera, pasando por el bienestar y salud de las familias porteñas), es necesario pensar en la próxima generación de gobernantes de esta ciudad y de representantes populares para los próximos años. Es decir, quien gobierne Acapulco, tendrá la labor titánica de reconstruir un paraíso, que fue olvidado por los gobiernos federales y estatales neoliberales de las últimas décadas, para dar paso a una nueva ciudad que recupere el turismo internacional e intercontinental que apenas hace 15 años estaba pujante. Acapulco es, la belleza de sus playas, sus aguas templadas todo el año y la calidez de su gente.
Actualmente, Morena, partido que gobierna el puerto de Acapulco, Guerrero y México, tiene el gran reto de sacar a la candidata o candidato a Presidente Municipal, en los próximos días, ya que no se esta jugando una elección, sino el futuro de generaciones. Por esto, los dirigentes y estatales, tienen en sus manos la posibilidad de nombrar al edil que reconstruya no solo la infraestructura material sino el tejido social.
PD. Morena Acapulco, tiene hombres y mujeres en sus filas, que llevan 3 elecciones luchando de la mano con el Presidente López Obrador y que tengan esa visión futurista de un nueva ciudad y puerto.




