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AMLO lo demuestra de nuevo con Otis: el mejor gobierno en los peores momentos

Antes, los políticos veían en cada tragedia una pasarela de moda, una oportunidad dorada para embarrarse de lodo, posar ante las cámaras y pretender empatía con el Pueblo. Pero la realidad es que se llenaban del fango de la corrupción, de los desvíos, de las compras amañadas y de los contratos inflados. Cada desastre, para ellos, no era un llamado a la acción, sino una oportunidad para llenar sus bolsillos y tratar de limpiar, aunque fuera un poco, su manchada imagen.

Hoy, la oposición, en lugar de aprender de sus errores pasados, han tomado un nuevo rumbo en estos temas, pero igual de despreciable. Siguen explotando las tragedias, pero ahora para lanzar declaraciones ramplonas contra el gobierno de la Cuarta Transformación, en sincronía con sus medios comprados y los intelectuales orgánicos. Figuras como Loret de Mola y otros tuiteros de pacotilla, respaldados por un coro de conservadores que amplifican sus falacias, se han abocado a decir que el Presidente «no avisó» y, sin más, lo culpan de los estragos en Guerrero. También se han apresurado a afirmado noticias falsas sobre la muerte de pacientes en el hospital del IMSS Vicente Guerrero en Acapulco.

Y es que, como ya hemos señalado en estas columnas, las noticias falsas, incluso cuando son desmentidas, logran su propósito: confundir, enrarecer el ambiente y causar daño en momentos ya de por sí delicados. Estas tácticas, lejos de ayudar, solo demuestran la baja estatura moral de quienes las propagan, buscando capitalizar el dolor y la incertidumbre de la gente para sus mezquinos intereses.

Otis dejará una marca en la historia meteorológica, fue el primero en su categoría en el Pacifico en tocar tierra a esa intensidad, además de la rapidez con la que se intensificó. Kurt Hansen, investigador de huracanes, en una entrevista con Fox Weather, destacó su comportamiento fue altamente impredecible. Muchos modelos de pronóstico no anticiparon este fenómeno.

Brian McNoldy, investigador de huracanes de la Universidad de Miami, describió como “una locura” esta rápida intensificación que demuestra la necesidad de actualizar los modelos de predicción ante el cambio climático, pues Otis pasó de ser una tormenta tropical para alcanzar la categoría máxima de Huracán 5 en cuestión de horas.

Desde la tarde del 24 de octubre, tanto la Guardia Nacional como la Coordinación Nacional de Protección Civil Federal y de Guerrero implementaron operativos y se habilitaron albergues en Acapulco y Técpan de Galeana. El Presidente lanzó la alerta esa misma noche ante la inminente llegada y su sorpresivo aumento. Las declaraciones de la derecha intentan engañar al público, alegando falsamente que no se había avisado o tomado medidas.

Para tomar contexto, el referente más cercano de un fenómeno similar en Acapulco fue el huracán Manuel de 2013 que, a pesar de haber pasado a varios kilómetros de Acapulco, y solo ser, en esas fechas, una tormenta tropical, tuvo un efecto estacionario que en combinación con Ingrid en el Golfo generaron un gran desastre. En ese momento, cuarenta mil turistas quedaron varados y se estableció un puente aéreo en Pie de la Cuesta para evacuarlos. Daños que recordaron el desastroso paso de Ingrid en 1997.

Al momento de escribir estas líneas, miles de Servidores de la Nación se trasladan a Acapulco y otras zonas de Guerrero para realizar los censos de los daños y damnificados. Se movilizan elementos de la Guardia Nacional, de Comunicaciones y Transportes y la autopista ya se encuentra abierta, a diferencia de Manuel (2013) y esto facilitará el regreso de turistas y la ayuda a la zona afectada.

Además, en lugar de depender únicamente del antiguo FONDEN, que está en proceso de extinción desde 2021 por su corrupta forma de manejarlo, existe el «Programa para el Fondo de Desastres Naturales» con un presupuesto proyectado de 18 mil millones de pesos para el PPEF 2024. Además, se ha fortalecido la protección financiera con un Seguro para Catástrofes 2023-2024 de 5 mil millones de pesos y un Bono Catastrófico 2020-2024 valorado en 485 millones de dólares. Son medidas no solo reflejan una visión estratégica y anticipada, sino también una gestión financiera responsable.

Todavía falta mucho por conocer, pero como sucedió en el manejo de la Pandemia, tenemos el mejor gobierno en los peores momentos. Mientras la oposición se preocupa por si llego a pie, en coche, en helicóptero; se sigue demostrando que la verdadera esencia de un gobierno no radica en las apariencias ni en los detalles superficiales, sino en la capacidad de actuar con eficacia y responsabilidad en momentos críticos, y que lejos de doblegarse, se fortalece y actúa en beneficio de todos los mexicanos.

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