Pluma Patriótica

Share on facebook
Share on twitter
Share on telegram
Share on whatsapp
Share on email
IMG-20210909-WA0017

El reflejo español del PAN

Hace unos días, el Partido Acción Nacional invitó a México al principal representante de la ultraderecha en España, el presidente del partido Vox, Santiago Abascal. Aunque la noticia ha sido muy comentada —se le dedicaron notas periodísticas, comentarios en televisión, diversos artículos de opinión, hasta caricaturas emulando a Hernán Cortés llegando a México—, esta no debe dejar de comentarse por el significado y el peligro que representa para la democracia y para la sociedad mexicana en general.

 

¿Por qué es un peligro para la democracia y la sociedad? Porque son un partido cuyos miembros han reconocido abiertamente que se identifican con Francisco Franco, dictador español que llegó al poder después de dar un golpe de Estado y fungió como presidente de 1938 a 1973, encabezando un gobierno represor que incluso ocasionó que miles de españoles vinieran a México a pedir asilo; porque Vox es un partido que, a pesar de toda evidencia, busca crearle un odio a la población contra los migrantes al inventar que son quienes más delinquen en su país; porque desprecian a las mujeres, especialmente a las que desde el feminismo buscan expandir sus derechos; porque ven la historia desde una óptica de conquistadores, en la que los españoles llegaron a México a “sofisticar” a cientos de miles de indios bárbaros e ignorantes.

Al invitarle al Senado de la República —un lugar donde, por sobre todas las cosas, debe primar la soberanía del Pueblo mexicano, así como un perpetuo respeto y agradecimiento a este—, evidencian que la agenda de la ultraderecha internacional es la misma que la suya, y que en el fondo su verdadera aspiración no es fortalecer la cultura mexicana ni representar a los suyos, sino, cual si estuviéramos en el siglo XIX, imitar el modelo político de naciones que ellos consideran avanzadas. Son los conservadores anhelando a su Maximiliano de Habsburgo del presente.

Si bien hubo panistas que se deslindaron de la acción de sus compañeros senadores, no pueden desvincularse en su totalidad, ya que su institución es, en el fondo, el digno reflejo del partido ultraderechista. Ellos argumentarán que su doctrina ideológica es la humanista, mientras que la del invitado a la cámara alta es una mucho más radical, pero como ya bien lo señaló Enrique Krauze, quien es incluso uno de los principales referentes intelectuales del panismo: “El PAN se inspiró en Action Française, rancia derecha nacionalista y antisemita. Su actual alianza con Vox lo vuelve a ese origen detestable”. Así pues, aunque haya quien diga repudiar el encuentro en cuestión y mantener su distancia, la realidad es que, desde su creación, el partido de Felipe Calderón ha sido el reflejo del conservadurismo internacional más peligroso.

Por otro lado, quienes repudiamos las expresiones de odio, creemos en una expansión perpetua de los derechos y tenemos un alcance de miras lo suficientemente amplio como para ver el peligro que representa que vuelva a crecer un partido que replica las más rancias ideologías y desprecia al Pueblo de su país, no podemos hacer nada más que continuar trabajando por la población en general, pero sobre todo por los más necesitados; y claro, celebrar que se quiten las máscaras con tanto descaro. Aunque esto último pueda derivar en una radicalización de su discurso, también nos ayudará a que cada vez más gente pueda percatarse de la verdadera cara del PAN, y que si algo está claro, es que en definitiva no es la de una oposición responsable y preocupada por los grupos más vulnerables como nos querían hacer creer.

 

 

Share on facebook
Facebook
Share on twitter
Twitter
Share on linkedin
LinkedIn
Share on telegram
Telegram
Share on whatsapp
WhatsApp

Relacionado