Hoy en México estamos ante el peor ataque de noticias falsas rumbo a las elecciones presidenciales del 2024, ya que la derecha y sus matraqueros están arreciando sus embestidas a través de redes sociales. Por ejemplo, este fin de semana atacaron la participación del contingente ruso en el desfile del 16 de septiembre en el marco de la conmemoración del 200 aniversario de la creación del Heroico Colegio Militar. Esa invitación la extiende el ejército mexicano a todos los países con los que se tienen relaciones diplomáticas, quienes critican esa participación rusa tienen memoria selectiva, puesto que se les olvida que, en 2010, durante la Conmemoración del Centenario de la Revolución Mexicana que Presidió el Presidente Espurio Felipe Calderón, fue invitado un contingente ruso. Por eso el gran periodista Ryszard Kapuściński lo plasmó en Los cínicos no sirven para este oficio. ¿Por qué hablo ahorita de las fake news, mi querido y amable lector? Pues porque debemos estar muy atentos. Otra volada que publicaron los medios es que el Presidente “supuestamente” contrató la mayor deuda en la historia de México, pero él en su mañanera del 14 de septiembre explicó detalladamente lo de la deuda y recopiló lo que dijo, checando en la versión estenográfica. Lo rescato aquí: “No hay tal endeudamiento, año con año, cuando se presenta el presupuesto, se considera un porcentaje para contratación de deuda, a partir de lo que se piensa que va a ingresar por recaudación y de las obras que se tienen que construir”. Yo incluso añado algo más “Entonces puede ser que haya un déficit, un faltante, entre lo que ingresa y lo que se requiere para hacer las obras públicas, entonces hay parámetros, nosotros no nos salimos de lo que autoriza el congreso”. Por eso, amable lector, seamos más analíticos con la información que recibimos o que oímos, no nos quedemos con la primera impresión. Ya he dicho varias veces que estamos frente a la madre de todas las batallas electorales, y la derecha va a buscar cualquier recoveco para regresar al poder. Es nuestra responsabilidad desmentir todos los días las falacias que publican los medios tradicionales. Los fines de semana publican las mentiras más grandes, recuerde usted las etapas del golpe blando —que son cinco— y la segunda es de “intensas campañas en defensa de la libertad de prensa y de los derechos humanos acompañadas de acusaciones de totalitarismo contra el gobierno”. ¿Le suenan esas palabras? No voy a citar a ningún columnista aquí, pero hubo un texto que un periodista tituló “Infantilismo” y que habla de que el Presidente trata al “Estado como si fuera su rancho y a los servidores públicos como sus criados”. Respondo que ellos son los matraqueros y paleros que día y noche le faltan al respeto al Pueblo de México, pero si se les contesta una sola vez, entonces ustedes son los “atacados, perseguidos, denostados”. Así está el nivel de estos periodistas, quienes son unos soberanos hipócritas. Por eso hable de la segunda fase del golpe blando y no debemos distraernos con estas fake news que cada día arreciarán más. Ese es el modus vivendi de la derecha, debemos estar unidos quienes queremos una transformación profunda para nuestro país. Ojalá que esos periodistas deseosos de ganar miles de millones de pesos ilícitamente jamás regresen; es hora de dignificar este noble oficio porque no tenemos por qué leer mentiras. Bastante hace con el público con leernos y apoyar al periodismo independiente como para vender nuestros por unos cuantos pesos. Es necesario seguir luchando desde nuestras trincheras, en nuestros canales de YouTube y otras demás redes sociales, desmintiendo las fake news en nuestro país. A los periodistas que se enojan con nosotros, los independientes, yo les mando este mensaje: no te enojes conmigo, enójate con quien te obliga y te paga para mentir- Recordemos que hay comentaristas radiofónicos, columnistas y periodistas todo el día escribiendo y hablando mentiras, y aquí sí citaré solo un dicho de Carlos Alazraki: “Entre más mentiras digas en contra de Morena, mejor te va”. Entonces, no se enojen conmigo y no se dejen engañar.




