La frustración de la derecha la lleva a cometer actos desesperados, bajezas en la contienda política, lo conocido abiertamente es su narrativa de insultos y calumnias que no pueden sostener y que al poco tiempo se caen evidenciando la mentira y la hipocresía con la que se conducen, y precisamente eso es lo que los ha puesto en el desfonde político, moral y electoral frente a una ciudadanía cada vez más informada y en consecuencia más consiente de la realidad.
La ofensiva permanente de la derecha es desde varios frentes políticos y mediáticos, sus vocerías ya desgastadas están identificadas con el viejo régimen, carentes de credibilidad y cada vez más achicados en una atmosfera virtual en donde las redes sociales neutralizan a los medios tradicionales que siguen siendo instrumento político de aquel régimen que se resiste a su destierro.
La nueva envestida al gobierno es mediante ataques virtuales para sustraer información y convulsionar el funcionamiento esto se ha dado a diversas instituciones como el IMSS, SAT, SEP, Secretaría de Salud y la más reciente al Instituto Mexicano de Derechos de Autor en la que hackearon y pretendieron sustraer información para perjudicar a quienes necesitan a la institución para proteger sus obras.
El ciber ataque al INDAUTOR no solo pretendieron sustraer información, el objetivo se exhibió nítidamente como una contundente intención de descalificar a su directora, porque fue evidente la sincronización mediática de “comunicadores” agrediendo con insultos a la encargada de la Institución Karina Luján quien le ha puesto su sello personal con notoria sapiencia técnica de lo que requiere la dependencia para su consolidación en esta etapa coyuntural de avances tecnológicos en las comunicaciones.
Evidentemente hay intereses que fueron lastimados en la conducción institucional, durante décadas la dependencia fue manejada y controlada por grupos de interés que tenían que ver con el viejo régimen y que hoy tienen sus pretensiones sin aquel cobijo institucional, son ubicables y predecibles y evidentemente son parte de la oposición que pretende dañar con cualquier tipo de herramienta la imagen y conducción del gobierno.
No pasó a mayores el ciber ataque al INDAUTOR y aun así se emprende una campaña de supuestos en los que los datos personales de artistas o personas que tienen algún registro en la dependencia estuvieran ya aprovechándose para suplantar identidades y con ello delinquir en perjuicio de quienes confiaron sus documentos y datos a la institución, esto hilvanado cobardemente a los insultos contra la directora asumiendo que ella tiene responsabilidad en omitir la protección como si el ataque no hubiera sido un acto deliberado.
Ahora bien, es impensable que los ataques a las instituciones de gobierno y sus funcionarios cesarán, más bien hay que entender que esa es la característica de la oposición y la derecha en México es esa, la calumnia, el insulto, la hipocresía y que en su estrategia seguirá esa forma de hacer política en la bajeza y marrullería, conservan aun medios de comunicación y dinero con en el que se enriquecieron y con el que pueden seguir pagando campañas en esa lógica de tratar de persuadir y transmitir odio al ciudadano para recuperar adepto electoral y así ganar elecciones para recuperar el poder y con este los privilegios que perdieron.
Finalmente ya no causa extrañeza la forma de actuar de la derecha, su discurso en México y en otros países es la irracionalidad, es el lenguaje bélico que pretende imponer la razón a base de la fuerza sin importar nada, ese es el contexto de la disputa por el poder en México y en el mundo, sin perder de vista que la prudencia y la buena intención de hacer del mundo un lugar para vivir todos en armonía y fraternidad es de esta corriente ideológica, que realmente aspira a una mejor y más justa humanidad.




