Las redes son una porquería. Los medios públicos también. Tienen una manera de ver las cosas totalmente chueca. Desde ayer están haciendo un escándalo tremendo por el mugre acto que hizo la Presidenta en el Zócalo, como si hubiera sido la gran cosa. Como si fuera algo especial que llenaran el lugar, con más de 350 mil personas. ¡Siempre lo hacen! Traen gente de todos lados, incluso de otros estados del país, seguramente pagando dinerales de aviones, camiones y hoteles. Porque esa gente no se mueve sola. Andan como en manadas, les encanta andar en grupos, cantando y así. ¡Pero ni que fuera algo del otro mundo! ¡Seguramente los tienen amenazados a todos! ¡Les dicen que griten, y gritan! ¡Que alcen la mano, y la alzan! Estoy segura de que iban encadenados en los pies, para que no se fueran, con tanto sol. La tv no llega hasta ahí, no se ven los pies, ¡pero estoy segurísima de que están encadenados! Y luego para qué, para escuchar un discurso aburrido, que si los aranceles, -que nadie sabe qué son-, que si Trump, -que dios nos lo conserve-, que si nos están atacando, o sea, una total desagradecida esta mujer. Por qué nos tienes así diosito, ¿por qué?
Ahora bien: lo único realmente importante del evento fue cuando le dieron la espalda a Claudia. Eso sí fue algo tremendísimo y un claro mensaje, que atrapó el interés de toda la gente y de todos los medios, ¡DE TODOS!, porque fue muy nítido que la plana mayor de la 4T que está haciendo agua. No quieren a la Presidenta, no, no, no. Hasta se oyó lo que estaban diciendo. Yo estaba muy pendiente. José Ramón le dijo a Luisa María: “Aguas, aguas, ahí viene. Vamos a ponernos de espalda, para dizque sacarnos la foto”. Y Adán Augusto dijo: “¡Órale, órale!, pónganse juntitos todos, para que no se pueda meter en la foto”, clarito lo escuché. Y luego dijeron: “Pongan cara de Wiski, sonrían como si nada”, “no se muevan, no se muevan, vista al frente, vista al frente, Monreal, mete la panza” y luego: “ya está pasandaaaaaa”, “qué osooooo” Y así. Yo escuché todo desde mi casa, porque me acabo de dar cuenta de que leo los labios muy bien, hasta de manera remota. Y nunca me había dado cuenta, pero ahora sí, seguramente porque me la paso espiando a mi esposo, porque habla solo todo el tiempo. No me habla a mí, pero a si mismo sí. Entonces yo he desarrollado un expertise que acabo de descubrir. En fin, si no será esto lo más importante del Zócalo, que es el tema principal de discusión en todos los medios y por todos los comentaristas que valen la pena. Y hasta los que no. Es más, soy tan tremenda, que les puedo resumir todo en tres puntos; En el Zócalo hubo 350,000 acarreados, una Presidenta y 8 revolucionarios. Sí señor.




