Concluyó abril y con él los festejos por el día del niño y la niña, que se realizan en casi todo el mes en el marco de esta celebración. Después de lo emotivo, regresemos a lo sustancial: la agenda de niños, niñas y adolescentes debe retomarse. Esto fue planteado puntual y precisamente ante el pleno del Congreso de Guerrero por la Diputada Beatriz Mojica Morga, presidenta de la comisión que atiende las infancias en la entidad, quien comentó que es el momento de la reafirmación de compromisos.
Hay avances en el ámbito legislativo local, tales como restricciones jurídicas que prohíben y sancionan el matrimonio infantil y la cohabitación con menores, se han establecido agravantes de los delitos de abuso sexual cometidos contra menores de 18 años, se ha legislado para la equidad e inclusión en el ámbito educativo y se ha trabajo para mejor en general las condiciones de vida de los niños y las niñas. Sin embargo, no es suficiente; hay temáticas pendientes, tales como la atención a niñas y niños huérfanos y huérfanas de víctimas de feminicidio, la violencia familiar, el femicidio infantil, la desaparición de niñas y mujeres. Se ha insistido en la Comisión mencionada en decir que no al maltrato infantil, priorizar la crianza positiva, avanzar hacia la ruta de una mayor participación de la legislatura para el pleno ejercicio de los Derechos de niños, niñas y adolescentes.
Además de celebrar esa etapa de vida, hay que poner en primer plano que en los diferentes contextos donde los niños y niñas viven, hay una desigualdad estructural, de estrato social, aunado a la interseccionalidad. Esto es genera una diversidad de desigualdades, de acuerdo con el INEGI, en México, 427 mil niñas y niños se autoidentifican como población afromexicana o afrodescendiente, de los cuales 182 mil se concentran en los estados de Guerrero, Estado de México, Oaxaca y Veracruz. Asimismo, se estima que 3.8 millones de personas de 3 a 11 años se autoidentifican como indígenas; Oaxaca y Chiapas son los estados en donde se concentra el mayor número de esta población con 476 mil y 469 mil personas, respectivamente.
Las niñas, niños y adolescentes constituyen la tercera parte de la población nacional; a pesar de ello el acceso y ejercicio de sus derechos se ve limitado por una visión social que los concibe como “objetos de protección”, excluyéndolos de la participación y toma de decisiones sobre su propia vida e incluso justificando la violencia que se ejerce en su contra.
Por lo anterior, la diputada Beatriz Mojica Morga realizó un llamado para realizar el congreso infantil que quedó pendiente y que urge se realice a la brevedad, con el objetivo de escuchar de viva voz de niñas y niños su percepción sobre la realidad actual, que hablen sobre la pobreza, la exclusión y discriminación, la ausencia de oportunidades, la violencia e inseguridad, la desigualdad entre los géneros, los prejuicios y estereotipos que atentan contra la integridad de las niñas y niños, ellos y ellas viven esas realidades, ellas y ellos pueden tener propuestas de solución, un derecho fundamental es escucharles.



