El domingo 20 de julio se realizó la octava sesión extraordinaria del Consejo Nacional de Morena; un llamado concreto y oportuno para que no se burocratice el alma de nuestro movimiento. La principal definición es elegir y conformar comités secciónales en todo el país que trasladarán los anhelos del movimiento del papel a la realidad, significarán el escenario de la profundización de la revolución de las conciencias a ras de tierra, a partir del empoderamiento de la militancia transformadora en cada barrio, colonia, pueblo o unidad habitacional.
En las 71,541 secciones electorales que comprende nuestro país se desplegará el partido; a partir del 1 de agosto habrá una convocatoria pública para la realización de asambleas seccionales donde se elegirán Presidenta o Presidente y Secretaria o Secretario de Morena de dicha comunidad específica, con la participación de todos los militantes afiliados en el actual proceso de inscripción o refrendo a Morena, que seguirá transcurriendo durante todo el 2025.
Cada Comité Seccional de Defensa de la Transformación tendrá entre otras tareas: difundir los valores y principios del movimiento, compartir el periódico Regeneración entre los militantes de su sección, y será fundamental: impulsar y coordinar actividades de formación política y participación de la militancia, incluyendo la organización de círculos de debate y estudio. Además cada comité será la columna vertebral de la promoción y defensa del voto en su ámbito territorial. Si en cada sección hay esfuerzos de formación política esto se traducirá en una nueva cultura política. Los Comités estarán conformados por al menos 5 afiliados de la misma sección electoral en pleno goce de sus derechos partidarios, tendrán acompañamiento para realizar las tareas básicas de un Coordinador Operativo Territorial o COT y de un mentor.
Así, el acuerdo y los Lineamientos de operación de los Comités Seccionales en Defensa de la Transformación aprobados por el Consejo Nacional, además de plantear un enorme salto organizativo, se proponen recuperar la esencia de nuestro partido- movimiento que desde su fundación ha realizado esfuerzos notables para lograr la presencia y activación militante sección por sección electoral, y que en este 2025 se plasma como un modelo integral -reconociendo limitaciones de experiencias previas- y construyendo un plan desde abajo y entre todos.
Morena no es solo una maquinaria electoral que cosecha los logros del humanismo mexicano, emprendidos por el Presidente Andrés Manuel López Obrador y por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, es un partido movimiento, que aspira a tener un padrón transparente y confiable de militantes, a ser partido en año electoral y movimiento el resto del tiempo, para ello el padrón no será un documento de números y datos, sino la base de una estructura vigorosa de carne y hueso que en cada calle y en cada chat de amigos y vecinos combata las fake news, informe los avances de la aT y defienda el proyecto de las multimillonarias campañas de odio de la oposición.
Para que los Comités Secciónales prosperen en lo cotidiano, no solo es importante elegir presidentes y secretarios, sino hay que dar seguimiento y alentar los trabajos de los mismos, no solo basta sembrar, sino hay que regar agua y cuidar del sol o de la sombra a la planta que nos toca, para que subsista, reverdezca y crezca, particularmente en los primeros pasos de cada colectividad.
El gran desafío del trabajo de base es construir organización y movimiento desde abajo, con la participación activa y consciente del Pueblo. Es realmente caminar hacia la senda del poder popular.




