Los alcaldes del PRIAN en la Ciudad de México, Alessandra Rojo de la Vega y Mauricio Tabe, operan desde las sombras para tratar de debilitar al gobierno de Clara Brugada. En lugar de gobernar con responsabilidad, se dedican a sembrar conflictos artificiales: como en el caso de la suspensión de un evento en el Foro Alicia, donde intentaron manipular el descontento vecinal, o cuando el alcalde de Miguel Hidalgo, protegió a su papá, que amenazó a un trabajador del gobierno capitalino y más recientemente, atacando al sistema de movilidad pública al colocar sellos de suspensión en instalaciones de Ecobici.
Este tipo de acciones no buscan mejorar la ciudad, sino generar confrontación y sabotear avances construidos colectivamente en materia cultural y de movilidad. Una vez más, la oposición apuesta al caos porque no tiene propuestas reales.












