Nos hemos enterado del buen gusto que tienen por los autos de lujo en el municipio capitalino. Se sabe que una regidora del movimiento anda estrenando una camioneta eléctrica BMW, cuyo costo oscila el millón y medio de pesos. Lo raro es que ni sumando todos los salarios de estos primeros meses le daría para adquirirla. No cabe duda que todavía hay integrantes de la 4T que les cuesta trabajo materializar el ideario y se resisten a los nuevos tiempos. La austeridad debe ser común denominador de esta primavera oaxaqueña.









