Este jueves se ha dado inicio oficial al proceso de transición para el cambio de administración en la Ciudad de México. Martí Batres, actual Jefe de Gobierno, y Clara Brugada, Jefa de Gobierno electa, han conformado equipos que revisarán los recursos, programas y proyectos de la gestión 2018-2024.
La Comisión de Transición del Gobierno capitalino se ha instalado con el objetivo de iniciar el proceso de entrega-recepción de los asuntos y recursos de la Administración Pública de la Ciudad de México. Este proceso permitirá que la administración entrante conozca el estado de los recursos humanos, materiales y financieros, así como los programas, proyectos, presupuestos, inmuebles, obras públicas y adquisiciones, asuntos en trámite y jurisdiccionales, auditorías, reconstrucción de la ciudad y demás asuntos relevantes correspondientes al periodo de gestión que concluye el 4 de octubre.
El acuerdo que establece la Comisión se ha publicado hoy en la Gaceta Oficial. Este documento precisa que la comisión se instalará a partir de la publicación y estará conformada por la Comisión de Entrega y la Comisión Receptora. La Comisión de Entrega estará integrada por los titulares de las secretarías de Gobierno, Administración y Finanzas, Contraloría General, Desarrollo Urbano y Vivienda, y Bienestar e Igualdad Social. Por su parte, la Comisión Receptora estará conformada por las personas designadas por la jefa de Gobierno electa.
La información y documentación proporcionada por la Comisión de Entrega a la Comisión Receptora será independiente al Acta Administrativa de Entrega-Recepción e Informe de Gestión que elaboren las personas titulares de cada dependencia, conforme a la Ley de Entrega-Recepción de los Recursos de la Administración Pública de la Ciudad de México y demás normativa aplicable.
El acuerdo también aclara que las personas integrantes de la Comisión Receptora no podrán ser servidoras públicas adscritas a una dependencia, órgano desconcentrado, entidad o alcaldía, ni ocupar algún cargo actualmente en la administración capitalina, salvo que Batres y Brugada manifiesten su conformidad para tal efecto.
Este proceso de transición es crucial para asegurar una transferencia ordenada y transparente de la administración pública, garantizando la continuidad de los proyectos y programas en beneficio del Pueblo capitalino.











