En una acción coordinada entre fuerzas federales y estatales, el Gobierno del Estado de México, encabezado por Delfina Gómez Álvarez, aseguró 312 barberías y estéticas que operaban como centros de actividad delictiva. Estos establecimientos eran utilizados por organizaciones criminales para la venta de drogas, vigilancia delictiva y coordinación de actos ilícitos.
El operativo, denominado Operación Atarraya, se llevó a cabo en 20 municipios del Estado de México y contó con la participación de más de 2,200 elementos de seguridad. Como resultado, se ejecutaron 84 órdenes de cateo, de las cuales 80 inmuebles quedaron asegurados.
Las investigaciones revelaron que casi el 30% de estos negocios en zonas de alta criminalidad estaban vinculados con actividades ilegales. Se detectó que muchas barberías operaban sin clientes, pero con motociclistas entrando y saliendo con paquetes sospechosos. Entre los casos más alarmantes, se identificaron las «Barberías Hooligans», presuntamente ligadas al grupo delictivo Nuevo Imperio.
La Operación Atarraya también ha permitido vincular estos establecimientos con delitos como robo, secuestro, extorsión y homicidio, registrando un saldo de 26 víctimas mortales en los últimos dos años.
Con este golpe a las redes criminales, el Gobierno del Estado de México reafirma su compromiso con la seguridad y el combate frontal a la delincuencia, desmantelando sus fuentes de financiamiento y operación.



