El gobierno federal busca fortalecer los ingresos públicos sin recurrir a una reforma fiscal profunda, y ve en las aduanas una alternativa viable para lograrlo. Así lo señaló Edgar Amador Zamora, Secretario de Hacienda y Crédito Público, al destacar que el sector externo representa cerca del 73% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que los ingresos aduanales apenas aportan el 25% del total de la recaudación.
“Solo haciendo la aritmética, hay margen para triplicar los ingresos si mejoramos los mecanismos de control, supervisión y recaudación en las aduanas”, subrayó el funcionario durante la Reunión Nacional de Consejeros Regionales 2025, organizada por BBVA.
Uno de los ejemplos que mencionó fue la eliminación de las exenciones fiscales para mercancías con valor menor a 50 dólares —conocidas como minimis—, medida que ya ha generado ingresos por alrededor de 9 mil millones de pesos en lo que va del año.
EE.UU., factor externo clave
Amador Zamora también advirtió que la evolución del consumo interno en Estados Unidos tendrá un impacto directo en la economía mexicana. Una desaceleración en el país vecino afectaría las exportaciones nacionales, por lo que se están preparando mecanismos de contención.
Entre estos “amortiguadores” destacan el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP), que actualmente cuenta con 105 mil millones de pesos —equivalentes al 0.4% del PIB—, además de coberturas petroleras y en tasas de interés.
Pemex: estabilización en curso
Respecto a Petróleos Mexicanos (Pemex), el secretario aseguró que el plan de estabilización de la producción “está funcionando” y permitirá a la empresa alcanzar su punto de equilibrio en el corto plazo, estimado en 1.8 millones de barriles diarios. Asimismo, informó que ya se han cubierto pagos a proveedores por un total de 147 mil millones de pesos, aunque el pasivo reportado por la petrolera al cierre de marzo se elevó a más de 404 mil millones.
Alerta por gravamen a remesas en EE.UU.
Sobre la iniciativa en Estados Unidos que busca aplicar un impuesto del 5% a las remesas enviadas por migrantes indocumentados, Amador Zamora reiteró que dicha medida implicaría una doble tributación y violaría el acuerdo bilateral vigente.
“Volver a gravar la renta podría incumplir el tratado entre ambos países. No es justo ni legalmente viable”, sostuvo. Además, explicó que esta medida tendría un efecto adverso en el consumo interno estadounidense, ya que los migrantes tendrían que enviar más dólares por el tipo de cambio, reduciendo así el dinero disponible en el mercado local de EE.UU.












