viernes, 17 abril 2026
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Lula revienta a Trump y denuncia traición de Bolsonaro

En un encendido discurso frente a miles de estudiantes en el 60.º Congreso de la Unión Nacional de Estudiantes (Conune), el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, elevó el tono contra Donald Trump, actual presidente de EE.UU., y contra su predecesor y rival político, Jair Bolsonaro, a quien acusó de haber entregado la soberanía brasileña a intereses extranjeros.

«No es un gringo quien va a dar órdenes a este presidente de la República», lanzó Lula, en referencia directa a las medidas arancelarias impuestas por Trump contra productos brasileños.

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El mandatario brasileño dejó claro que Brasil se respeta, que no aceptará interferencias externas, y que está dispuesto a negociar, sí, pero con dignidad:

“Trump nunca ha negociado ni el 10 % de lo que yo he negociado en mi vida.”

Lula también criticó la injerencia estadounidense en la política interna brasileña y calificó de traición a la patria las acciones de Bolsonaro y su hijo Eduardo, quienes —dijo— operan desde EE.UU. contra los intereses del país.

“Bolsonaro se abraza a la bandera estadounidense. Pues que transfiera su título para allá y que se quede allá, porque aquí quien manda somos los brasileños.”

El mandatario responsabilizó al expresidente Bolsonaro por la política exterior entreguista que, según él, abrió la puerta a la actual guerra arancelaria impulsada por Trump. Además, apuntó que si el magnate republicano hubiera intentado en Brasil lo que hizo en el Capitolio en 2021, ya estaría preso.

“Si Trump hubiera hecho en Brasil lo que hizo en Estados Unidos, estaría juzgado y preso. Aquí hay justicia.”

 

Trump threatens Brazil with 50% tariff over Bolsonaro trial

 

Lula también denunció que la administración estadounidense no ha respondido a las cartas diplomáticas enviadas por Brasil para resolver el conflicto comercial, pero reafirmó su intención de seguir defendiendo al país con firmeza y soberanía.

Al final de su intervención, mientras llamaba a la unidad del pueblo brasileño, una persona del público le entregó una bandera verde y amarilla, símbolo nacional que Lula levantó con orgullo:

“Nosotros vamos a tomar la bandera verde amarilla. La derecha ya no va a usarla para esconder su sumisión a intereses extranjeros.”

En un momento de tensión internacional, Lula vuelve a colocar a Brasil en el centro del escenario geopolítico como una nación que no se arrodilla ante Washington ni ante sus peones locales.

 

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