El presidente de Rusia, Vladímir Putin, abrió la posibilidad de interrumpir de forma inmediata el suministro de gas a los mercados europeos, en respuesta a los planes de la Unión Europea de imponer nuevas restricciones a la compra de hidrocarburos rusos.
Durante una entrevista con el periodista Pável Zarubin, el mandatario señaló que Moscú analiza redirigir sus recursos energéticos hacia mercados con mayor crecimiento, especialmente en Asia y el Sur Global.
ÚLTIMA HORA: 🇷🇺 Putin dice que podría ser momento de que Rusia deje de suministrar gas a Europa AHORA y lo redirija a mercados más rentables.pic.twitter.com/s2idR0AgbS
— Enséñame de Ciencia (@EnsedeCiencia) March 4, 2026
Putin explicó que Bruselas planea imponer nuevas limitaciones al gas ruso en los próximos meses y avanzar hacia una prohibición total para 2027, lo que ha llevado al Kremlin a considerar retirarse anticipadamente del mercado europeo. Según el líder ruso, esta decisión podría resultar más rentable para Rusia si fortalece su presencia en otros mercados emergentes.
El presidente también ordenó al gobierno y a las principales empresas energéticas analizar el traslado de operaciones hacia nuevas plataformas comerciales estratégicas, aunque aclaró que la decisión final aún se encuentra en evaluación.
Putin sostuvo que la actual crisis energética en Europa es consecuencia de las políticas energéticas de las autoridades europeas, y negó que Rusia haya reducido deliberadamente los suministros. Recordó que los principales proveedores de gas para Europa siguen siendo Argelia, Estados Unidos, Noruega y Rusia, mientras que el aumento de los precios —que han llegado a cerca de 700 dólares— responde, según él, a la lógica del mercado y no a motivos políticos.
Con esta postura, Moscú refuerza su estrategia de reorientar su sector energético hacia Asia y otras regiones fuera del alcance de las sanciones occidentales, en medio de la tensión geopolítica derivada de la guerra en Ucrania.



