Irán rechazó de manera tajante el plan de paz impulsado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejando claro que no aceptará un acuerdo bajo los términos propuestos por Washington.
De acuerdo con reportes recientes, la propuesta —compuesta por 15 puntos— incluía exigencias relacionadas con el programa nuclear iraní, el control de misiles y la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz. Sin embargo, autoridades iraníes calificaron el plan como “excesivo” y alejado de la realidad del conflicto.
El rechazo fue contundente. Desde el alto mando militar iraní se advirtió que *no habrá acuerdo “ni ahora ni nunca”*, al considerar que las condiciones planteadas equivalen a una rendición.
Además, Teherán negó que existan negociaciones en curso, contradiciendo versiones difundidas por el propio Trump, y aseguró que cualquier salida al conflicto dependerá exclusivamente de sus propios términos.
En respuesta, Irán ha planteado sus propias condiciones, entre ellas el fin de las agresiones, reparaciones por daños y el reconocimiento de su soberanía sobre el estrecho de Ormuz, uno de los puntos clave para el comercio energético global.
El rechazo del plan complica aún más los esfuerzos diplomáticos y mantiene la tensión en niveles altos, en un conflicto que continúa escalando sin una solución clara en el corto plazo.











