La guerra en Medio Oriente provocará un aumento de la inflación global y una desaceleración del crecimiento económico, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI), al señalar que el impacto ya se refleja en los precios de la energía, el comercio y los mercados financieros.
El organismo internacional subrayó que el conflicto representa un choque global cuyos efectos dependerán de su duración, pero con una consecuencia clara: mayores precios y menor dinamismo económico. “Todos los caminos conducen a precios más altos y un crecimiento más lento”, indicó el FMI en un análisis reciente.
El principal canal de transmisión es el encarecimiento de los energéticos, especialmente por las afectaciones en el suministro derivadas del cierre del estrecho de Ormuz y los daños a infraestructura clave, lo que ha generado una de las mayores perturbaciones en el mercado petrolero mundial.
A este escenario se suma la disrupción en las cadenas de suministro, no solo de energía, sino también de insumos críticos como fertilizantes, lo que incrementa el riesgo de alzas en los precios de los alimentos y agrava la inseguridad alimentaria en distintas regiones.
El FMI también advirtió que el conflicto está elevando los costos de transporte, seguros y logística, debido al desvío de rutas marítimas y afectaciones al tráfico aéreo, lo que impacta directamente al comercio global y al turismo.
En paralelo, los mercados financieros han resentido la incertidumbre, con caídas en bolsas, aumento en rendimientos de bonos y mayor volatilidad, en un contexto donde muchas economías ya enfrentan altos niveles de deuda y limitado margen fiscal para responder a nuevas crisis.
El organismo destacó que el impacto será desigual: los países importadores de energía, las economías con menores reservas y las naciones de bajos ingresos serán las más vulnerables ante el encarecimiento de insumos y alimentos.
Ante este panorama, el FMI anticipó que dará un seguimiento cercano a la evolución del conflicto y presentará una evaluación más completa en sus próximos informes globales a mediados de abril, en el marco de sus reuniones junto con el Banco Mundial.











