Una nueva controversia rodea a Simón Levy Dabbah luego de que se revelara que mantuvo una sociedad empresarial con Benjamín Chow, propietario de una compañía que posteriormente fue sancionada por autoridades de Estados Unidos por presuntos vínculos con actividades ilícitas.
Aunque Levy reconoció la existencia de la relación de negocios, afirmó que se desvinculó de su entonces socio años antes de que las autoridades estadounidenses actuaran contra la empresa y sostuvo que incluso denunció conductas irregulares relacionadas con Chow.
La revelación coloca nuevamente al exfuncionario en el centro de la polémica, pues ocurre en medio de una serie de cuestionamientos públicos, disputas legales y señalamientos que han marcado su trayectoria desde su salida del gobierno federal.
De acuerdo con la información difundida, Levy busca deslindarse de cualquier responsabilidad relacionada con las actividades que derivaron en las sanciones impuestas por Washington. Sin embargo, el reconocimiento de la sociedad empresarial reavivó interrogantes sobre la naturaleza de los negocios que compartió con el empresario hoy señalado.
El caso adquiere relevancia porque el nombre de Simón Levy ha estado ligado en los últimos años a diversos episodios de confrontación política, denuncias y litigios que lo han mantenido bajo el escrutinio público.
Mientras el exfuncionario insiste en que rompió toda relación antes de que surgieran las acusaciones contra su exsocio, la revelación añade un nuevo capítulo a las controversias que persiguen a quien alguna vez formó parte de la administración federal y hoy enfrenta crecientes cuestionamientos sobre sus antiguos vínculos empresariales.












