La Presidenta Claudia Sheinbaum fue contundente al recordar que el exgobernador panista de Tamaulipas, Francisco Javier García Cabeza de Vaca, es un prófugo de la justicia mexicana y que existe una orden de aprehensión vigente en su contra por los presuntos delitos de delincuencia organizada y lavado de dinero. La mandataria señaló que, tras la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de revocar el amparo que lo protegía, la Fiscalía General de la República mantiene abierto el proceso y la orden está lista para ejecutarse en cuanto el exmandatario pise territorio nacional.
Sheinbaum explicó que la permanencia de Cabeza de Vaca en Estados Unidos, donde reside y cuenta con doble nacionalidad, ha impedido su captura, por lo que el Gobierno de México ya solicitó formalmente su extradición. Sin embargo, hasta ahora las autoridades estadounidenses no han dado respuesta a la petición.
Las declaraciones de la presidenta se producen después de que el exgobernador reapareciera públicamente en medio de una polémica con Santiago Nieto Castillo, quien lo señaló por presuntas amenazas en su contra. Mientras Cabeza de Vaca busca proyectar una imagen de normalidad desde el extranjero, el Gobierno de México sostiene que enfrenta acusaciones graves y que deberá responder ante los tribunales.
Con esta postura, la Presidenta reafirmó que en la Cuarta Transformación nadie está por encima de la ley, sin importar el cargo que haya ocupado o la protección política de la que haya gozado en el pasado. El mensaje es claro: la justicia debe alcanzarlos a todos y la impunidad ya no puede ser refugio para quienes enfrentan investigaciones por presuntos actos de corrupción y delincuencia organizada.













