martes, 21 abril 2026
Hora: 6:28

Citlalli Hernández: reajuste necesario en Morena

El miércoles 16 de abril, la Presidenta Claudia Sheinbaum confesó en su conferencia matutina que casi se «va de espaldas» cuando Citlalli Hernández le presentó su renuncia como titular de la Secretaría de las Mujeres. La decisión: reincorporarse a Morena en una «tarea especial que tiene que ver con la definición de las alianzas hacia 2027». Pocos movimientos recientes en la política mexicana tienen tanta carga simbólica y tanto contenido estratégico concentrado en un solo nombramiento.

La mayor carta de presentación con la que Citlalli Hernández regresa a la dirigencia de Morena es su relación con los aliados del PT y el Partido Verde. En la elección federal de 2024, fungió como coordinadora de alianzas y coaliciones, lo que se tradujo en la obtención de la mayoría calificada que permitió reformas fundamentales para la 4T, como la del Poder Judicial. Dado el contextual actual, en especial luego de la debacle de la Reforma Electoral, el perfil de la ex secretaria viene muy bien a Morena con miras al 27.

Morena nombró a Hernández presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, con la encomienda de encabezar las negociaciones políticas con el Partido Verde Ecologista de México y el Partido del Trabajo, aliados históricos pero no exentos de tensiones en distintos estados.

El timing no es casual. Días antes del nombramiento, el PVEM formalizó su ruptura con Morena en San Luis Potosí, con miras a competir en solitario por la gubernatura en 2027. Más allá de lo que han dicho uno y otro partido, el detonante es la llamada Ley Antinepotismo impulsada desde Palacio Nacional, que impide a familiares directos o parejas sentimentales de funcionarios públicos contender por cargos de elección popular, bloqueando así la candidatura de Ruth González Silva, esposa del gobernador Ricardo Gallardo.

Pero el problema no se detiene en aquellas tierras, en la Ciudad de México, la dirigencia del PVEM también descartó competir en coalición con Morena en 2027, argumentando que no existe ninguna relación con el partido guinda a nivel local. Dos frentes abiertos simultáneamente, en estados y elecciones de alto valor político.

Al prescindir del PVEM, Morena pierde el acceso automático a una estructura de movilización que en ciclos anteriores ha representado entre el 15% y el 22% de los sufragios emitidos en ciertas entidades. Ese no es un margen que se recupere con voluntarismo. Se recupera con negociación fina, concesiones reales y un interlocutor que los aliados respeten. De ahí Citlalli.

La pregunta inevitable: ¿qué pasa con la presidenta nacional de Morena? Citlalli Hernández fue enfática en aclarar que Luisa María Alcalde continuará como presidenta nacional y con el liderazgo del partido, y que su propio trabajo será llegar a acuerdos con el PVEM y el PT. Discursivamente, la narrativa es de complementariedad, no de sustitución.

Pero la política no se lee en los comunicados. Mi opinión es que Morena aprendió de pasadas elecciones intermedias y decidió traer a su mejor operadora electoral a encabezar la comisión más sensible del ciclo. Con esto se envía un mensaje implícito: no volverán a caer en excesos de confianza y buscar tener un aún mejor resultado en el 27 del que tuvieron en el 24. Es importante para el partido que Alcalde conserve la presidencia del partido a pesar de rumores y Citlalli ayudará en el proceso.

La llegada de Citlalli Hernández a la presidencia de la Comisión de Elecciones es también un mensaje claro para ciertos grupos al interor del partido: Palacio Nacional tendrá el control de las candidaturas.

El escenario de 2027 es exigente: 17 gubernaturas, renovación completa de la Cámara de Diputados, y la necesidad de mantener la mayoría calificada que le da músculo legislativo al proyecto de la 4T. Sin PT y sin Verde en todos los frentes, esa aritmética se mira por demás complicada.

La pregunta que define este ciclo no es si Morena ganará. La pregunta es si logrará ganar siendo tan grande, tan disputada y tan llena de intereses encontrados. Citlalli Hernández tiene la experiencia y la autoridad política para intentarlo.

Temas relacionados

Sobre el autor

Comparte en:

Comentarios