Un estudio de revisión sistemática publicado en la revista académica Social Sciences (MDPI, 2022), elaborado por los investigadores João Pedro Baptista y Anabela Gradim de las universidades portuguesas UTAD y UBI, analizó la literatura científica disponible entre 2017 y 2021 sobre quiénes creen más en noticias falsas.
La conclusión fue contundente: la mayoría de los estudios analizados identifican de manera consistente a la audiencia conservadora o de derecha como más vulnerable a las fake news. El razonamiento motivado — es decir, creer lo que se quiere creer — fue más fuerte y más activo entre conservadores, tanto en Estados Unidos como en Europa.
Las personas de izquierda o liberales no fueron asociadas, en ningún estudio analizado, con una mayor propensión a creer en noticias políticas falsas.
Los investigadores señalan que los productores de desinformación dirigen sus contenidos específicamente hacia audiencias conservadoras, populistas y de derecha radical, que son menos propensas a verificar los hechos.












