El Director General del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, informó que ya fueron rehabilitados 65 de los 82 quirófanos y salas de tococirugía contemplados en el Programa Nacional de Mejoramiento de Quirófanos, una estrategia que busca fortalecer la capacidad de atención de las unidades médicas y reducir los tiempos de espera para cirugías.
Batres explicó que, al inicio de su administración, el Instituto encontró 82 quirófanos fuera de operación por diversas causas, entre ellas falta de equipamiento, deficiencias en la infraestructura, problemas en sistemas de aire acondicionado, ausencia de gases medicinales y la necesidad de adecuarlos a las normas sanitarias vigentes.

Las intervenciones, detalló, se realizan de manera personalizada de acuerdo con las necesidades de cada hospital e incluyen mantenimiento especializado, renovación de infraestructura, modernización de sistemas críticos, equipamiento y adecuaciones técnicas para garantizar su funcionamiento.
Entre las acciones más recientes destacan la rehabilitación de seis quirófanos en el Hospital General de Tacuba, dos salas de tococirugía en el Hospital General «José María Morelos y Pavón», cinco quirófanos en la Clínica de Cirugía Ambulatoria y cuatro más en el Centro Médico Nacional «20 de Noviembre», todos ubicados en la Ciudad de México.

Además, el ISSSTE reactivó un quirófano en la Clínica Hospital de Delicias, Chihuahua; otro en la Clínica de Medicina Familiar con Especialidades y Quirófano de Guasave, Sinaloa; rehabilitó tres quirófanos en la Clínica Hospital «Constitución» de Monterrey, Nuevo León; dos quirófanos y una sala de tococirugía en Tapachula, Chiapas; y puso nuevamente en operación tres quirófanos en el Hospital General «5 de Diciembre» de Mexicali, Baja California.
El director del Instituto aseguró que estas acciones permitirán incrementar el número de cirugías, fortalecer la capacidad resolutiva de las unidades médicas y ofrecer atención con mayores condiciones de seguridad, calidad y eficiencia para las y los derechohabientes.
El programa forma parte de la estrategia de modernización de la infraestructura hospitalaria impulsada por el Gobierno de México, con el objetivo de ampliar el acceso oportuno a los servicios de salud y mejorar la atención médica en el país.












