El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció que la administración del presidente Donald Trump enfocará su estrategia internacional contra el terrorismo en los grupos que calificó como de «extrema izquierda», al considerar que esta amenaza ha sido subestimada por la comunidad internacional.
Durante una conferencia celebrada en Washington con representantes de más de 60 países, Rubio sostuvo que la violencia atribuida a organizaciones de izquierda se ha convertido en un «punto ciego» dentro de las políticas de seguridad internacional.
El funcionario afirmó que, gracias a la cooperación internacional de los últimos años, la amenaza del extremismo islámico se ha reducido de manera considerable, por lo que consideró necesario reorientar la arquitectura antiterrorista hacia otros actores.
«Podemos y debemos identificar y analizar esta amenaza, y reconstruir nuestra arquitectura antiterrorista para derrotarla», declaró Rubio, quien aseguró que existen grupos transnacionales que «odian a Occidente» y buscan atacar a líderes políticos e infraestructura estratégica.
El anuncio representa uno de los principales ejes de la política exterior en materia de seguridad impulsada por la administración de Donald Trump, que busca ampliar la cooperación internacional bajo este nuevo enfoque.
Sin embargo, especialistas y críticos de esta estrategia han cuestionado el planteamiento del gobierno estadounidense, al señalar que no existen datos concluyentes que respalden la idea de que los grupos de izquierda representen actualmente la principal amenaza terrorista a nivel global. También han advertido que este discurso podría utilizarse para justificar una mayor persecución política contra movimientos y organizaciones identificados con la izquierda.












