El Presidente de Colombia, Gustavo Petro, lanzó duras críticas contra el mandatario electo, Abelardo de la Espriella, tras anunciar su intención de restablecer plenamente las relaciones con «Israel» y trasladar la embajada colombiana a Jerusalén.
A través de sus redes sociales, Petro calificó esa decisión como un respaldo a las acciones del gobierno de Benjamin Netanyahu en Gaza y afirmó que quien apoye esas políticas «se convierte en cómplice de genocidio».
Las declaraciones surgieron después de que el gobierno entrante informara que su canciller designado sostuvo una reunión en Washington con autoridades israelíes para acordar una hoja de ruta que contempla el intercambio de embajadores, la eliminación recíproca de visas y la apertura de la embajada colombiana en Jerusalén a partir del próximo 7 de agosto.
Petro reiteró su postura de respaldo al pueblo palestino y sostuvo que Colombia no debe avalar decisiones que, a su juicio, significan un respaldo a la ofensiva militar israelí en Gaza, insistiendo en que la defensa de los derechos humanos debe prevalecer en la política exterior del país.












