En los últimos años, la gobernabilidad en el estado de Oaxaca ha costado 2 mil 294 millones de pesos. De este dinero público, al menos mil 62 millones se han ejercido directamente en organizaciones y actores políticos relacionados con sindicatos y conflictos religiosos, sociales, agrarios, municipales, político-electorales y obrero-patronales.
Estos recursos, sin embargo, no contemplan los “techos financieros” que desde la Secretaría de Finanzas y la Secretaría General de Gobierno (Segego) se pactan con las diversas organizaciones que operan en el estado de Oaxaca y que oscilan entre los 40 y los 180 millones de pesos por cada una de ellas, supuestamente para la realización de obra pública en las comunidades o localidades que aseguran que representan, según la propia información proporcionada por el titular de la Segego, Francisco García López.

De acuerdo con el funcionario estatal, posterior a su comparecencia ante la 65 Legislatura del Congreso del Estado, alrededor de 36 mil millones de pesos anuales del presupuesto total del gobierno estatal se ejecuta a través de estas organizaciones y que ascienden a más de 260 entre políticas, sociales y agrarias.
Pese a esta enorme cantidad de recursos públicos que se mueven a través de la gestión de estas agrupaciones no gubernamentales, las manifestaciones sociales no cesan en Oaxaca y las cuales se expresan con marchas, plantones y bloqueos carreteros.

El Laboratorio de Análisis de Organizaciones y Movimientos que Protestan de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en el periodo de 2012 a 2020 se documentaron al menos mil 405 protestas en el estado.
De estas movilizaciones, 53.22 por ciento fueron realizadas por organizaciones indígenas, 18.13% organizaciones campesinas y 28.65% organizaciones estudiantiles. “Apenas el 11.3% de las mil 405 protestas registradas en el periodo en Oaxaca no fueron de sindicatos, sino de organizaciones de campesinos, estudiantes e indígenas”.

Los resultados del Laboratorio detallan que las organizaciones indígenas Unión de Comunidades Indígenas de la Zona Norte del Istmo (UCIZONI) y el Movimiento Unificador de Lucha Triqui (MULT) protestan principalmente en la capital del estado, Juchitán de Zaragoza, Matías Romero y San Dionisio del Mar, para exigir la liberación de sus compañeros presos y defienden su territorio.
Mientras que la organización estudiantil que más protesta es la Coordinadora Estudiantil de Normalistas del Estado de Oaxaca (CENEO), principalmente mediante marchas y bloqueos carreteros. Y las organizaciones campesinas Unión Nacional de Trabajadores Agrícolas (UNTA) y la Comuna Oaxaca (CO) demandan mejores condiciones para el campo y rechazan los abusos de policías y militares al margen de eventos de protesta.
Entre el 2012 y el 2020 se registraron en México 20 mil 315 protestas, de las cuales el 6.86% tuvieron lugar en Oaxaca, convirtiéndolo en el estado que ocupa el tercer lugar en número de protestas. La mayoría de ellas es por agravios locales, 69.7 por ciento.

En 2015, en Oaxaca, la demanda principal de las protestas fue la cancelación de la reforma educativa.
Pero las demandas por justicia fueron permanentes en el periodo. El 25.42% de las protestas piden la liberación de personas detenidas por sus actividades políticas; el 22.50% de ellas demandan eficacia y eficiencia en la procuración de justicia.
Regionalmente las protestas se distribuyen así: el 37.95% se registraron en la capital del estado, el 14.94% en Juchitán y el 3.46% en Salina Cruz. Los repertorios más usados son marchas, bloqueos y tomas de instalaciones.
Francisco García asegura que, de las más de 260 organizaciones políticas, sociales y agrarias, 20 son las más activas en movilizaciones o protestas. Y entre ellas, menciona al Comité de Defensa Ciudadana (Codeci), Antorcha Campesina, el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui (MULT) y el Movimiento de Unificación de Lucha Triqui Independiente (MULTI).
También la Asamblea de los Pueblos de Oaxaca, así como el Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo, la 23 de Octubre y la Unión de Bienestar Social y Lucha Triqui (Ubisort), la Asociación para el Fomento y Desarrollo de los Pueblos de Oaxaca (Afodepo), el Frente Popular Revolucionario, Consejo Indigenista de los Pueblos de Oaxaca (CIPO), Sol Rojo y la UCIZONI.
El Laboratorio de Análisis de Organizaciones y Movimientos que Protestan de la UNAM, en el periodo de 2012 a 2020 se documentaron al menos mil 405 protestas en Oaxaca. Estos son os principales protagonistas:
53.22% realizadas por organizaciones indígenas
18.13% realizadas por organizaciones campesinas
28.65% realizadas por organizaciones estudiantiles
Los repertorios más usados son marchas, bloqueos y tomas de instalaciones. Regionalmente las protestas se distribuyen así principalmente:
37.95% en la capital del estado
14.94% en Juchitán
3.46% en Salina Cruz.








