Con gran orgullo y esperanza, la Presidenta Claudia Sheinbaum dio el banderazo de inicio para la ampliación del Puerto Nuevo Manzanillo-Cuyutlán, un proyecto que promete transformar el panorama económico y logístico del Pueblo de México. Este ambicioso proyecto, que contará con una inversión de 63 mil millones de pesos provenientes de fondos públicos y privados, se convertirá en uno de los puertos más grandes y modernos de América Latina.
El nuevo puerto, que abarcará una extensión de 1,880 hectáreas, no solo mejorará la capacidad de manejo de carga y la eficiencia operativa, sino que también fortalecerá la posición de México como un eje central del comercio internacional. Este desarrollo es un testimonio del compromiso de la Cuarta Transformación con el progreso y la modernización de nuestro país en el escenario global.
Este proyecto es una continuación del legado del Presidente Andrés Manuel López Obrador, quien durante su Gobierno impulsó numerosas obras de infraestructura con el objetivo de fortalecer la economía y mejorar la calidad de vida de los mexicanos. La ampliación del Puerto Nuevo Manzanillo-Cuyutlán es un claro ejemplo de cómo la visión de AMLO sigue viva y en marcha, ahora bajo el liderazgo de Sheinbaum en el Segundo Piso de la Transformación.
Durante la ceremonia, la Jefa del Ejecutivo también inauguró el segundo acceso a la zona norte del puerto, una obra que mejorará significativamente la conectividad y facilitará el flujo de mercancías. Este avance es un claro ejemplo de cómo la infraestructura puede impulsar el crecimiento económico y generar oportunidades para todos los mexicanos.
La ampliación del Puerto Nuevo Manzanillo-Cuyutlán es más que una obra de infraestructura; es un símbolo del espíritu emprendedor y la determinación de México. Con cada paso que damos hacia adelante, reafirmamos nuestra capacidad para enfrentar desafíos y construir un futuro próspero para las generaciones venideras.












