Como ya se veía venir, las acciones de Grupo Elektra sufrieron una caída del 70% tras reanudar su cotización en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Este desplome ha tenido un impacto significativo en la fortuna de Ricardo Salinas Pliego, reduciéndola en aproximadamente 4 mil millones de dólares.
La reanudación de la cotización fue ordenada por los reguladores después de una suspensión de cuatro meses. Durante este periodo, las acciones de Elektra pasaron de cotizar a 944 pesos a tan solo 274 pesos. Esta caída no solo afecta a Salinas Pliego, quien posee una participación mayoritaria en la empresa, sino también a los accionistas y al mercado en general.
A Claudia Sheinbaum no se le ha caído el país.
Pero a Ricardo Salinas Pliego las acciones de Grupo Elektra si.
¡Que viva el libre mercado! ¿O no?
— Dany Santoyo (@danysantoyo_) December 3, 2024
Este evento se da en un contexto de larga disputa entre Grupo Elektra y el Servicio de Administración Tributaria (SAT) de México. Durante años, la empresa ha estado en el centro de una batalla legal por adeudos fiscales que ascienden a aproximadamente 24 mil millones de pesos. El SAT ha reclamado estos impuestos desde 2013, argumentando que Elektra no consideró adecuadamente ciertas pérdidas fiscales, lo que permitió a la empresa reducir el pago de impuestos en años anteriores.
Ricardo Salinas Pliego ha mantenido una postura firme en contra del pago de estos impuestos, recurriendo a múltiples instancias legales para evitar el desembolso. Sin embargo, el Poder Judicial ha fallado en varias ocasiones a favor del SAT, obligando a Elektra a enfrentar estas obligaciones fiscales.
👩🏽⚖️💸 Urge Presidenta a #PoderJudicial resolver adeudos fiscales
Sobre la deuda que el oligarca golpista @RicardoBSalinas mantiene con Hacienda, @Claudiashein señaló que muchos se llenan la boca con el “Estado de derecho”, pero quieren violar la ley. https://t.co/V0sw0qRn3n pic.twitter.com/aXgwwkSy2x
— El Soberano (@ElSoberanoMX) December 3, 2024
El modelo de negocios de Elektra se ha vuelto insostenible en un país que ha decidido cambiar el rumbo de su historia. Con la Cuarta Transformación, México busca construir una nación más justa, fraterna y menos desigual, lo que pone en entredicho prácticas empresariales que no se alinean con estos valores.












