México e India encabezan el auge de la industria sustentable en el llamado cinturón solar, un grupo de países con alto potencial de energías renovables que amenaza con superar a Estados Unidos y Europa en la producción de materiales y combustibles verdes.
Según el informe más reciente de Mission Possible Partnership, el 59% de los 1.6 billones de dólares en proyectos industriales limpios anunciados a nivel mundial —aún pendientes de financiamiento— están concentrados en economías emergentes que gozan de abundante radiación solar y bajos costos de instalación. Entre estos países destacan India, México, Marruecos, Arabia Saudita y Namibia.
En México, el gobierno federal impulsa planes para ampliar la generación solar en Sonora —con proyectos como la planta fotovoltaica Puerto Peñasco, una de las mayores de América Latina— y fomentar la producción de hidrógeno verde, clave para la descarbonización de industrias pesadas como el cemento y el acero. Este avance ocurre a pesar de que, según BBVA México, el país enfrenta restricciones fiscales que limitan la inversión pública en energías renovables.
Por su parte, India ya inició la construcción de una mega planta en Andhra Pradesh, que producirá hasta 1 millón de toneladas de amoníaco verde al año a partir de 2026, con planes de multiplicar su capacidad a 5 millones de toneladas en 2030. Este combustible se perfila como un sustituto del amoníaco convencional, que es altamente contaminante.
China sigue siendo el principal inversor global en industria limpia, con un 25% de los proyectos actuales, pero los países del cinturón solar se benefician de importar tecnologías baratas —paneles solares, turbinas eólicas y baterías— producidas en ese país asiático, lo que reduce barreras de entrada.
De acuerdo con la Energy Transitions Commission, la combinación de recursos naturales, demanda creciente de productos con bajas emisiones y tecnologías más accesibles coloca a estas economías en una posición privilegiada para liderar la próxima revolución industrial sustentable.



