El trend “Ojitos mentirosos” es una ventana a cómo la sociedad fabrica y difunde desconfianzas hacia los más vulnerables. Desglosarlo desde un enfoque sociológico permite entender sus capas y sus posibles costos para la convivencia democrática.
Origen y construcción del concepto
“Ojitos mentirosos” funciona como una alegoría visual y semiótica para señalar a alguien percibido como no confiable o fraudulento. En redes, estas etiquetas suelen nacer en comunidades que buscan ridiculizar conductas percibidas como engañosas. Además, una frase con resonancia cultural o bíblica puede modular la emoción de desconfianza y juicio rápido, permitiendo que un fenómeno banal se transforme en una señal categórica de “quién merece atención” o “quién no”.
Alegoría de la aporofobia
La aporofobia—el miedo o rechazo a las personas en pobreza o vulnerabilidad—encuentra en este trend un canal para proyectar desconfianza hacia el “otro” vulnerable, percibido como posible fuente de peligro social o económico. La etiqueta funciona, además, como mecanismo de blame shifting: traslada la culpa de problemas estructurales (desempleo, falta de servicios) a una apariencia o a una supuesta traición de rasgos personales.
Dinámica de estigma y moralidad
Este fenómeno tiende a reforzar una dicotomía nosotros/aparte, en la que los vulnerables quedan estigmatizados. Se alimenta una lógica de “justicia rápida” basada en juicios superficiales, sin evidencia de daños reales ni comprensión de contextos estructurales. La ridiculización, a su vez, normaliza la desaprobación de políticas públicas de apoyo a pobres o marginalizados, debilitando la demanda de soluciones estructurales.
Efectos sociales y culturales
- Reproducción de estereotipos: refuerza la idea de que ciertos grupos son intrínsecamente engañosos, dificultando empatía y solidaridad.
- Desincentivo a la ayuda: un clima de desconfianza puede disminuir la voluntad de colaborar en iniciativas de bienestar.
- Fragmentación comunitaria: fomenta la vigilancia y el miedo al “otro”, erosionando la cohesión social.
El trend “Ojitos mentirosos” puede entenderse como una alegoría compleja de aporofobia cuando se usa para señalar, descalificar y estigmatizar a personas vulnerables. Combatirlo exige alfabetización mediática, narrativas que humanicen a los pobres y políticas públicas que ataquen las causas estructurales de la pobreza y la exclusión. En última instancia, cuidar la cohesión social implica mirar más allá de las apariencias y preguntarnos qué tipo de sociedad queremos—una que fortalezca la solidaridad o una que se sustente en culpas rápidas.



