El proyecto político de la derecha se llama Ricardo Salinas Pliego. El conglomerado empresarial, partidos políticos, el clero y grupos conservadores están desesperados por detener la 4T, por eso consideran que el dueño de TV Azteca, Grupo Elektra y Total Play puede ser la alternativa política para regresar al modelo anterior, pero ¿qué es lo que buscan?
En materia económica, la condonación de pago de impuestos, desaceleración del salario mínimo, detener la disminución de la jornada laboral, la privatización de los servicios públicos y eliminar programas sociales. Es la implementación gradual del consenso de Washington, una regresión a la visión de los gobiernos del pri y del pan.
En materia política, las posturas del conservadurismo son claras: hay un rechazo a la diversidad ideológica, particularmente al progresismo; les preocupa el avance de los derechos de las mujeres, como la libertad de decidir sobre su cuerpo o el empoderamiento económico; a su vez, el diseño de las ciudades pensadas bajo criterios de distribución de la riqueza.
En el ámbito de la seguridad, buscan regresar a la política de la guerra sin atender las causas que la originan, criminalizando la pobreza y apostando por la intervención extranjera, ya sea por medio de la industria belicista o la entrada de policías, soldados o marinos estadounidenses, violentando la soberanía nacional.
El perfil del empresario bravucón tiene antecedentes en México con la candidatura presidencial de Manuel Clouthier del Rincón en 1988 y con la llegada a Los Pinos de Vicente Fox Quezada en el 2000. El modelo híbrido del político-empresarial populista permitió el retorno de Donald Trump en Estados Unidos, Javier Milei en Argentina y Nayib Bukele en El Salvador.
La particularidad del “Tío Richie” está en sus compromisos incumplidos en materia de recaudación. Ahí la paradoja de quien busca administrar un estado. Sus negocios, como Elektra y Banco Azteca, son conocidos por la cero tolerancia ante el incumplimiento de pagos y los intereses excesivos por cada compra.
¿Qué mensaje transmite una persona con más de 5 mil millones de dólares de patrimonio que no quiere pagar sus impuestos?
Además, sus mejores clientes son los pobres: mexicanos que viven con el salario mínimo, que trabajan más de 8 horas diarias y que requieren de programas sociales para llegar a fin de mes. Son las mismas personas que Salinas Pliego estigmatiza y se burla desde sus redes sociales por apoyar a morena.
Ricardo Salinas Pliego le apuesta al decálogo del fascismo de Umberto Eco para construir su proyecto político.
El enemigo externo ya lo tiene, para él son las ideas progresistas. El escenario del reencuentro y de organización son las redes sociales, donde puede suplantar identidades y promoverse bajo algoritmos de plataformas (ahí está X, cuyo dueño es Elon Musk, ex colaborador de Trump y promotor del intervencionismo en Bolivia). Jair Bolsonaro hizo ambas cosas en Brasil antes del regreso de Lula.
Por último, la esperanza que le dará sentido y vitalidad a sus fieles seguidores es la falsa narrativa de la meritocracia, donde cualquier, con esfuerzo y sin pensar en la solidaridad, puede llegar a ser un multimillonario fantoche, evasor de impuestos y reírse de la primera mujer presidenta de México, ya que los hombres son superiores, proveedores y fuertes, según el concepto de la familia tradicional.
Esa es la identidad política y el proyecto que buscan impulsar. Se trata de recuperar privilegios para incumplir con obligaciones constitucionales, detener la conquista de derechos laborales y construir un dominio político vertical que les permita desatender las desigualdades.
No pasarán.



