María de Jesús Mendoza busca la presidencia del PAN en Oaxaca. Un partido muerto, sin arraigo, sin militancia, plagado de oportunismo, de rapacidad. Un ente parasitario que se ha vuelto un negocio particular de unos cuantos, como Juan Mendoza Reyes, de la familia Díaz y ahora de Marichuy que busca que el Maximato de este partido se perpetúe a través de ella, pues saben que no aspiran a ganar elecciones, tampoco aspiran a tener un impacto positivo en la vida social y política del estado, solo aspiran a la dieta multimillonaria que reciben cada año y a hacer negocio con la gestión gubernamental.