
Se mordió la lengua.
A Lenin López Nelio le salió lo demócrata. Declaró a los medios de comunicación que se acabaron los cacicazgos en el PT, olvidándose que en los últimos tres sexenios el señor ha vivido de formar un comité alterno con sus dos primos, entre ellos Daniel Juárez que tuvo un paso gris por la Secretaría del Trabajo en la administración de Gabino Cué. Ahora él pretendía convertirse en el titular de la esa dependencia, pero el gobernador electo decidió que en ese espacio iba una mujer con mejores credenciales que éste. El señor culpa a Benjamín Robles Montoya de no haberlo respaldado, verdad a medias, porque se sabe que no está en los ánimos.

Pasos en la azotea.
Hace unos días se llevó a cabo el informe legislativo de la diputada Nancy Benítez en los rumbos de Xoxo. Hubo varios acontecimientos que llamaron la atención, la nutrida convocatoria y que la legisladora estuvo muy arropada por personajes destacados de la 4T. Pero hubo una ausencia que causó extrañeza, se trata del ex edil perredista ahora neomorenista, Alejandro Jarquín, quien no solo no acudió, sino que ni siquiera se esforzó por fingir cortesía y dejar un mensaje en su cuenta de tuiter. Dicen los que saben que estos desplantes obedecen a que siente perder el control en esa demarcación que el señor siente patrimonio familiar. Otro que se creía merecedor en la integración del gabinete.

Mensajes
Muchas fueron las sorpresas en la integración del gabinete. No hubo esos tricolores reciclados que muchos aseguraban, tampoco vinieron de fuera a ocupar posiciones, más bien el dato relevante es que los que jugaron mal sus cartas y lastimaron el proyecto ganador no fueron integrados. Aunque faltan por conocer más posiciones, lo cierto es que los titulares de las secretarías responden a dos características: lealtad probada y confianza en su perfil.

Vendiendo espejitos
Se le ha visto a Saulo Chávez muy acomedido regalando consejos a personajes cercanos a la esfera del gobernador electo, asegura tener la solución para la mayoría de los problemas que aqueja a la entidad. Lo simpático de la situación es que la pregunta que más de uno se hace, pero por educación no se la hacen, es: ¿Por qué esa sabiduría no la aplicó cuando el señor tuvo responsabilidades gubernamentales? El argumento que él mismo lanza por delante es que no lo dejaron trabajar. Se trata de uno más que pretende saltar a la primavera oaxaqueña.

Desmemoriados
La memoria y la vergüenza es algo que el PRI no conoce. Quienes militan y tratan de sostener las ruinas de este partido en Oaxaca subestiman a las oaxaqueñas y oaxaqueños, pues creen que no tenemos memoria. Así lo manifiesta alguien como Javier Villacaña que salió a medio para criticar la crisis por la basura que vive la capital, pero se le olvidó decir que él ha sido presidente municipal en al menos dos ocasiones en las que no supo contener ni solucionar este problema. Pero lo peor de todo esto es que justo ahora, en medio de la contingencia, es quien encabeza los grupos de choque y desestabiliza políticamente a los actores para que las respuestas no lleguen.

Sin escrúpulos ni talento
La traición como forma de ascender es el método de quienes tienen talento limitado pero mucho menos escrúpulos. Es el caso del segundo al mando de la Fiscalía de Oaxaca, quien se ha valido de mañas y denuesto para acceder a este puesto desde el que ha obedecido de manera obcecada las órdenes que recibe, aunque estas rayen en la legalidad o de plano violen las leyes y hasta los derechos humanos. Pero el ojo de la 4T ya está sobre ellos, porque este tipo de conductas son inconcebibles dentro de la función pública y mucho menos desde un organismo encargado de la procuración de justicia.











