Mientras Jalisco sigue hundido en la violencia, el dolor y la desaparición forzada, el exgobernador Enrique Alfaro reapareció en redes sociales para presumir que terminó un máster en Dirección de Fútbol del Real Madrid. Lejos de rendir cuentas por los estragos que dejó en el estado, el exmandatario emecista ahora dice soñar con ser entrenador de las Chivas.
En un mensaje cargado de autocelebración y frivolidad, Alfaro escribió: “He dado un paso muy importante para mí en este nuevo camino”, como si su paso por la administración pública no hubiese dejado cientos de fosas clandestinas, miles de desaparecidos y una sociedad devastada por el crimen.
Hace 3 años decidí que al final de mi gobierno dejaría la política para dedicarme a mi otra pasión: el fútbol. Hoy he dado un paso muy importante para mi en este nuevo camino. He terminado el Máster en Dirección de Fútbol en la Universidad del Club más importante del mundo: el… pic.twitter.com/LuDPdYN41T
— Enrique Alfaro (@EnriqueAlfaroR) June 12, 2025
La reaparición del exgobernador coincide con el reciente hallazgo del Rancho Izaguirre en Teuchitlán, un campo de entrenamiento del Cártel Jalisco Nueva Generación. Colectivos de búsqueda y familias de víctimas han acusado sistemáticamente a su gobierno de maquillar cifras y negar la realidad. En agosto de 2024, Alfaro incluso minimizó la crisis al declarar que muchos desaparecidos eran jóvenes que “se iban por su cuenta”.
Pero su indiferencia no es aislada: es reflejo del sello de Movimiento Ciudadano, un partido que ha hecho de la frivolidad su marca política. Mientras Jalisco arde, sus líderes se toman selfies, viajan a Europa y evaden responsabilidades. El mismo partido que quiso postular a influencers o celebridades para cargos públicos, hoy guarda silencio ante las atrocidades que ocurrieron bajo su bandera.
Enrique Alfaro no solo evade la justicia y la autocrítica. También se burla de un Pueblo que aún sigue buscando a sus hijos y exige respuestas.
Y mientras él sueña con dirigir un equipo de futbol, miles de familias en Jalisco siguen enfrentando una pesadilla.






