Una vez más, la oposición y sus aliados en ciertos medios de comunicación intentan revivir teorías viejas, desmentidas y sin pruebas, para atacar al presidente que más ha hecho por el pueblo en décadas: Andrés Manuel López Obrador.
El último capítulo de esta campaña viene disfrazado de “investigación internacional” y busca instalar la idea de que AMLO podría “enfrentar la justicia en Estados Unidos” por supuestos vínculos con el narcotráfico. Pero cuando se revisan los “hechos” que presentan, todo se derrumba: son declaraciones recicladas, especulaciones de columnistas opositores y filtraciones sin sustento judicial.
1. “Alito” Moreno: el denunciante con casa de cristal
El primero en encabezar esta narrativa es Alejandro Moreno, líder del PRI, un político que arrastra acusaciones de corrupción, audios filtrados y una reputación por los suelos. ¿Su objetivo? Denunciar a AMLO ante autoridades estadounidenses, justo cuando él mismo enfrenta señalamientos graves. Se trata de una estrategia desesperada para desviar la atención y victimizarse como “oposición perseguida”.
2. Columnistas y rumores, no pruebas
La supuesta “investigación” en Estados Unidos contra AMLO que mencionan columnistas como Raymundo Riva Palacio no viene acompañada de documentos oficiales, ni acusaciones formales. Son filtraciones anónimas y rumores que llevan más de 15 años circulando sin que jamás se haya abierto un proceso real.
3. Marco Rubio y la ultraderecha de Trump
Que uno de los principales aliados de Donald Trump, el republicano Marco Rubio, ataque a López Obrador no es noticia: Rubio ha usado el tema del narcotráfico como excusa para impulsar políticas agresivas contra México y la 4T. Sus declaraciones no son investigación, son política intervencionista disfrazada de preocupación.
4. El caso de la DEA: cerrado hace más de una década
La famosa historia de que la DEA “investigaba” a AMLO en 2006 fue desmentida y archivada en 2011 por el propio Departamento de Justicia de EE.UU. No hubo pruebas, no hubo cargos, no hubo nada. Sin embargo, cada cierto tiempo, la oposición desempolva este expediente muerto para alimentar su guerra sucia.
La realidad
A lo largo de su vida política, López Obrador ha sido uno de los pocos líderes que ha enfrentado de frente al narco sin pactar, apostando por atender las causas sociales de la violencia y rechazando la guerra fallida de Calderón. Los ataques de la oposición no se basan en hechos, sino en la necesidad de debilitar al movimiento que sigue contando con el respaldo popular.
Detrás de esta campaña no hay justicia, hay cálculo político. Y como en cada elección o momento clave, buscan sembrar dudas en la ciudadanía usando a la prensa afín y a políticos extranjeros como altavoces. Pero los mexicanos ya saben distinguir entre una investigación real y un refrito mediático hecho para golpear a la 4T.


